SALVAR EL FUEGO.

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   Esta semana no hay mucho qué decir de la política nacional ni estatal; las cosas están exactamente igual que la semana pasada y no se ve cómo o por dónde, se puedan modificar. Esta no es, necesariamente, una buena noticia; en lo absoluto. Podría resultar una tragedia de proporciones mayúsculas.

   Me explico: ante tanta desgracia colectiva que nos aqueja, una noticia buena sería que los dos órdenes de autoridad hubieran inaugurado esta semana con alguna buena nueva, con algún signo, con un gesto, vamos, de que iban a dejarse de estupideces para ponerse a trabajar en serio pero no.

   Ambos órdenes de autoridad continúan en Babia, sumidos (pasmados, pareciera), en su egoísmo, en su egolatría, en su mezquindad, en su torpeza, en su mediocridad. Ninguna de sus mentecatadas es novedad, pues. Por eso digo que esta semana, en política, no hay mucho de qué hablar.

   Ocupémonos, entonces, de asuntos más leves, luminosos e interesantes, como pueden ser los libros. A la tristísima noticia de que hace unos días se murió Carlos Ruiz Zafón —de veras, si no ha leído a “La Sombra del Viento” no sabe de lo que se pierde—, la siguió la publicación de una novela que promete ser memorable: “Salvar el fuego”,1 Premio Alfaguara 2020 y obra de un autor mexicano célebre por derecho propio, como es Guillermo Arriaga.

   Autor de las películas Amores perros, 21 gramos, Babel (por la que fuera nominado al Óscar, al Globo de Oro y al Premio Bafta al mejor guión original), Arriaga ya había incursionado en la novelística: “Escuadrón Guillotina” (1991), “Un Dulce Olor a Muerte” (1994), “El Búfalo de la Noche” (1999) y “El Salvaje” (2016);2 de todas, sólo había leído esta última y debo decir que me gustó sin “matarme” (porque este asunto de la literatura, de los buenos libros, debe de ser así de intenso; como ese amor de Sabina que, cuando no muere mata, porque amores que matan nunca mueren); y los libros deben llevarse, o traernos, un pedacito de alma; y si no es posible, ya de perdida un terrón de otras tierras, un hálito extraño, una presencia, una palabra, un recuerdo, un pensamiento.

   No le voy a platicar la trama ni a hacer una reseña, porque se me enojan (con toda razón), de “Salvar el fuego”; me limitaré al lugar común de la contraportada: “Marina, una mujer casada, con tres hijos, con una vida familiar resuelta, coreógrafa de cierto prestigio, se ve involucrada en un amorío improbable con un hombre impensable. Salvar el fuego retrata dos Méxicos completamente escindidos uno del otro, en los que Marina, que pertenece a la clase social más alta, se vincula con un hombre al extremo de la sociedad […] es una novela que retrata las contradicciones de un país y las contradicciones más hondas de la naturaleza humana. Es una novela de amor y es una novela que al final termina por brindar esperanza”.

    ¿Qué más puedo agregar? Vaya y cómprela y empiece a disfrutar de una de las mejores novelas del año, sin duda. Y si le queda un tiempito, cómprese también las dos últimas de Santiago Posteguillo: “Yo, Julia” (Premio Planeta 2018) y su secuela: “Y Julia Retó a los Dioses”, buenas ambas, cuya trama se desarrolla en las postrimerías del Imperio Romano de Occidente (al que le faltaban unos doscientos años para fenecer, pero atrás, muy atrás, quedaban Escipión, César o Augusto). Julia Domna es una matrona romana de origen sirio, hija de reyes y esposa del emperador Septimio Severo, empeñada en erigir una dinastía. Léalas y, como ya le decía yo líneas atrás, cabalgue en medio del polvo del desierto africano, adéntrese en bosques y tundras, huela la sangre fresca derramada en los campos de batalla y dese una vuelta por el foro romano, el Circo Máximo o el Anfiteatro Flavio.

   Además, sirve que se le da una recordadita a esos patanes que se olvidar de lo que, en política, puede llegar a hacer una mujer que sabe qué quiere y a dónde va.

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Luis Villegas Montes.

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1 ARRIAGA, Guillermo. Salvar el fuego, Alfaguara, México 2020.

2 ARRIAGA, Guillermo. El Salvaje, Alfaguara, México, 2016.

CHUMELGATE: #TodosSomosElPulso

Chocoflán Chumel Torres

    Ni modo, en un asunto respecto del cual parece que ya se dijo todo: ahí voy yo también a echar mi cuarto a espadas.

   A mí no me gusta Chumel Torres. Me desagrada su estilo y punto. Sin embargo, desde hace años, escucho a mis hijos hablar con entusiasmo de “El Pulso de la República”. “¿Qué es eso?”, preguntaría yo en alguna ocasión y ¡zaz!, llegó contundente la respuesta en un video de Youtube y tan tán, ahí estaba Chumel. Repito: no me gusta su estilo y nada más; le admiro, en cambio, el talento para abrirse paso en un universo saturado de contenidos, de imágenes, de figuras. Algún mérito debe tener quien nada más a fuerza de ingenio, descuella en los terrenos de la comunicación sin una gran producción detrás.

   Creo además que a quien no le gusta tendría que hacer lo mismo: no verlo y ya. Pero de ahí a empezar a hablar de los contenidos de su programa en ese tono imbécil (imbécil por lapidario) haciéndolo reo de todos los males de la comunicación en México, me parece grotesco.

   “Clasista”, “racista”, “sexista” y un amplio etcétera, han servido para adjetivar su labor; el problema es que vivimos en una sociedad hipócrita cada día más estúpida en donde, de un tiempo a la fecha, está muy bien decir algunas cosas y está muy mal decir otras; cualquier idiota puede descalificar la religión, burlarse de la noción de Dios, destruir patrimonio histórico, ensalzar el aborto (sí, ese mecanismo a través del cual las mujeres asesinan a sus hijos) o defender preferencias sexuales incluido el sexo con menores (enfermos de porquería) y en cambio, no se le puede llamar por su nombre a algunas cosas porque “no vaya a ser que alguien se ofenda”.

   Recuerdo el caso de una amiga con una hija “pachoncita” (por no decir gorda) a la que sus compañeritos le hacían bullying; preocupada, la directiva del colegio la mandó llamar para ver qué medidas deberían tomarse; mi amiga, un pozo de sensatez, los mandó al carajo; no había que hacer más de dos o tres cosas: hablar con la niña y dejarle en claro el amor incondicional de su familia, explicarle las consecuencias de comer como cerdo, castigar de manera ejemplar a los chamacos autores del acoso (y de paso a sus respectivos progenitores porque la manzana nunca cae lejos del árbol y si los chamacos son unos patanes es porque sus padres lo son) y dejarle en claro a la lepa que la felicidad y el éxito en la vida no dependen de la opinión ajena. Vivimos en una sociedad con mocositos de cristal, donde voltear a ver feo a alguien constituye un abuso y en virtud a las “buenas maneras” debemos someternos a un intercambio dialéctico para ver si se legaliza la pedofilia. Imbéciles.

   Igual ocurre con el asunto de Chumel; mientras un montón de idiotas se congratula porque salió del aire, no se dan cuenta que lo único importante, significativo y trascendente es la criminal intromisión del gobierno en un asunto que debería serle del todo ajeno.

   Todo empezó porque a su hijito, “El Chocoflan”, le llamaron precisamente “Chocoflan”. En un México donde millones de personas nos hemos dedicado, por décadas, a mofarnos los unos de los otros con remoquetes de toda índole (algunos más merecidos que otros) y donde ningún Presidente de la República, ni miembros de su familia, se ha escapado de dicha carnicería, vienen el par de mamones presidenciales a señalar con dedo flamígero a un comunicador. Ellos, sí ellos, que se han burlado de todo y de todos; ellos, que han satirizado, escarnecido, vituperado, vilipendiado, agredido, insultado u ofendido a medio país, se sienten víctimas de violencia. ¡Por Dios! ¡Es de locos!

    Si tuvieran vergüenza, si tuvieran memoria, si tuvieran poquitita decencia se habrían callado el hocico y mantenido sus sucias manos fuera de esto que, véasele como se le quiera ver, es una intromisión del hombre políticamente más poderoso de México (y su vieja) en contra de la libertad de expresión. Nada más y nada menos.

   Tolerar, consentir, transigir o minimizar ese exceso es pavimentar el camino a la dictadura. Quien no vea ese hecho, ni lo entienda, ni lo valore en su justa dimensión es tonto, muy tonto, o es chairo (que es casi lo mismo). Y sí señor: #TodosSomosElPulso

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LA VENEZOLANIZACIÓN AMLIANA.

AMLÍVARES

   Hay imbéciles que nunca entendieron que la Candidatura de AMLO significaba esto que —más que vivir— estamos padeciendo. No había que esperar a que fuera electo para darse cuenta de cuanto iba a ocurrir. El régimen de izquierda, similar al de Chávez en Venezuela, se dejaba ver desde meses, si no es que años, atrás; y el tiempo vino a corroborarlo:

  1. En campaña, el 16 de noviembre de 2016, el cabeza de pañal usado, con motivo de la muerte del sátrapa Fidel Castro, comparó a este con Nelson Mandela, y dijo de él que era “un gigante” (https://www.youtube.com/watch?v=6ygk2zRsdEo);
  2. Electo ya, el 20 de noviembre de 2018 (una emblemática fecha para México) con todas sus letras, haciéndose eco del corrupto líder sudamericano, de manera textual proclamó: “yo ya no me pertenezco”. La frase, pronunciada antes por Hugo Chávez, resonó en forma ominosa en los oídos de sus escuchas con dos dedos de frente, al tanto de los que se nos venía encima (https://www.youtube.com/watch?v=HW9HUafKP0I);
  3. El 2 de abril de 2020 afirmaría categórico, sin falsos pudores ni rubores, que la crisis de salud había caído “como anillo al dedo para afianzar la transformación” del país que desgobierna (https://www.informador.mx/mexico/Crisis-vino-como-anillo-al-dedo-para-afianzar-transformacion-AMLO-20200402-0073.html);
  4. Pasó el tiempo e hizo un llamado a la austeridad: “si ya tienen zapatos para qué comprar más”; diría el 11 de mayo, invitando a los mexicanos a “no consumir de manera enfermiza; si ya se tiene la ropa indispensable, solo eso”; se puede tener un vehículo modesto, pero “¿por qué el lujo?”, se preguntaría en forma retórica (http://puentelibre.mx/noticia/amlo_rueda_de_prensa_austeridad_republicana_mexico_2020/);
  5. El 14 del mismo mes, arremetió contra científicos y profesionistas, minimizando —y desdeñando— su labor; habló de que no se requieren ingenieros, ni arquitectos, ni economistas, porque cualquier hijo de vecino lo puede hacer mejor sin estudios ni preparación (https://www.youtube.com/watch?v=rHLl0lA4ncc);
  6. Más tarde, el 3 de junio, en plan de chunga o de dieta (no se sabe), pregonaría: “No se trata de comer cosas exóticas, extravagantes, caras; ¡No! Es recuperar en mucho lo que es la comida tradicional: el arroz, el frijol, el maíz”; en un afán de imponer, desde el gobierno, un régimen franciscano (https://www.youtube.com/watch?v=cwaqAOLhcu4);
  7. El 12 de junio, nos desayunamos con la noticia de que su gobierno también ayuda a los ricos pues los delincuentes “no secuestran a un pobre; secuestran al que tiene”; y eso se evita con justicia (http://puentelibre.mx/noticia/amlo_rueda_de_prensa_apoyo_a_ricos_2020/), y
  1. El 15 de junio, se confirmó —por el rock star López-Gatell— lo que se sabía desde hace meses: medio millar de médicos cubanos arribaron al país; mientras los médicos y enfermeras mexicanos carecen de lo más elemental para hacer frente a la pandemia, México gasta más de 133 millones de pesos en estos mequetrefes (https://www.youtube.com/watch?v=A0Zsu-rY6tA).

   Tal y como lo lee, y puede constatarlo, seguir los pasos de Chávez en Venezuela parece el destino de México en manos de  este imbécil que pide pobreza, conformismo, dejadez, mediocridad e ignorancia como instrumentos para empedrar el camino hacia su pretendida transformación a cuyo fin, la enfermedad y la muerte de miles de compatriotas, le han caído como anillo al dedo.

   Usted está obligado a hacer algo para oponerse a ese régimen de simulación kafkiano que amenaza con abolir las clases sociales y sustituirla por una única: la de los mendigos.

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ADIÓS A DON “BETO” TORRES.

Chihuahua usurpadores

   Se fue, ¿o se queda?, uno de los panistas grandes: don “Beto” Torres. Ayer me enteré de su deceso. Había escrito: “me enteré con pena”, pero no sé si es pena lo que me embarga, pues como su hija Clara lo escribió, él ya está en otro plano de existencia. A eso deberíamos aspirar la mayoría: a vivir como si la muerte no existiera y a trascender en la vida y en el corazón de los otros.

   A don “Beto” le conocí merced a Clara, cuando llegó al Congreso local. Nos habíamos tratado durante la campaña, muchas de las inquietudes de la entonces Candidata fueron a dar a mi escritorio y ahí nomás, por teléfono, empezamos una cercanía que perdura.

   Pasó el tiempo e, inevitablemente, conocí a su papá; cabe decir que no lo conocí “de pasadita”; lo conocí de charlas largas, de beber café, de compartir anécdotas y, sobre todo, de hablar de historia. A don Beto le gustaba leer; la mayoría de mis lectores (¿Cuántos serán? ¿Unos veinte quizá? Ocurre que mis exabruptos editoriales me atraen y me alejan lectores que da gusto, por lo que yo digo que sigo tablas) ya saben de qué patita cojeo; recuerdo charlas en torno a la historia patria, particularmente la Colonia, y el destino de los judíos en México.

    No puedo decir que llegáramos a ser amigos, su buen montón de años, y de kilómetros, nos distanciaban y, como luego ocurre, la vida nos lleva por donde quiere. En el 2008 volví a la frecuentación de la familia Torres cuando le pedí a Adela que fuera mi suplente en una aventura legislativa. Hace poco más de once años escribí: “Gracias a Adela Torres Armendáriz -hija de don Alberto J. Torres- y gracias al propio don Alberto (y a Clara), porque cuando se “formalizó” la suplencia en esta aventura truncada no tuve palabras bastantes ni suficientes para expresar mi satisfacción ni mi emoción más sinceras”.

    Hasta aquí, he hablado del quasipresente; para entender mejor a don “Beto” hace falta remontarse en el tiempo; y constatar cómo, en un país hecho pedazos por ineptitud, corrupción, entreguismo y cobardía (cíclica, la historia se repite), muy pocas voces se atrevían a disentir; pocos tenían los arrestos de afrentar a un gobierno que no dudaba en mancharse las manos de sangre para mantenerse (a la oposición la enfrentaban con perros). El 2 de octubre del 68 nos da cabal idea de qué hablamos; muy pocas personas, pues, reunían el valor suficiente para confrontar a un sistema cuyos excesos se caracterizaron por el acoso, el abuso, el maltrato e inclusive el crimen.

   En esa vorágine turbia del PRI en su apogeo (una calca desvaída de lo que es MORENA hoy), destacaron hombres y mujeres que no dudaron en apostar vidas y haciendas tras un México mejor, más sano, más limpio, más decente, más justo; y entre esos hombres y mujeres, los nombres de muchos panistas fulguran por su disposición, por su entrega, por su valentía. El de don “Beto” está entre ellos.

   Las generaciones de ogaño deberían saber que están en deuda con esa riada de ciudadanos que en nombre de la justicia, la democracia y la libertad, ofrendaron su existencia, algunos hasta la muerte; otros, muchos, hasta la extenuación, sin flaquear ni arredrarse, sin dar un paso atrás. Con muchos años encima, 70 ni más ni menos, don “Beto” contendió al Senado allá por 1994: “Como empresario aprendí a moderar la ambición y ahora sólo quiero servir a los chihuahuenses en el Senado, para que esta Cámara Alta no sea una oficina más del presidente de la República, sino un poder legislativo autónomo”, diría; y su voz resuena igual de vigente y auténtica.

   Don “Beto” Torres fue un hombre que vivió intensamente, vivió para los suyos y, generosamente, entre esos suyos se encontraban muchos que no eran parte de su familia cercana; como los grandes hombres, su corazón era un habitáculo donde cabían muchos, incluso esos desconocidos por quienes luchó a brazo partido, pues no otro es el significado de ser “demócrata”, pelear por todos, por propios y ajenos, porque ninguno es extraño para los puros de corazón.

    Un abrazo para los deudos de don “Beto”, en lo particular, para Clara y Adela.

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PICHICUÁS Y CUPERTINO O MADERO: EL MALO DE MALOLANDIA.

Fraude electoral 2021

   Hay una canción de ese gran cantautor que fue “Chava” Flores, que sirve de título parcial a estas líneas. Canciones que se cantan por grandes ídolos del Cine de Oro en películas entrañables, son de él: La Tertulia, Carta a Eufemia o El Gato Viudo son fruto de su inspiración.

    Pues bien, Pichicuás y Cupertino narra la historia de dos niños que juegan a las canicas, uno hace trampa y se agarran a trompadas (aquí le dejo la liga por si usted, amable lector, desea escucharla, en la que es para mí la mejor versión con el “Loco” Valdés).1

   El extenso preámbulo, para explicar lo que está pasando con la llevada y traída reforma electoral y los empeños del Gobernador Corral y el Senador Madero, por sacarla adelante para beneficiar al segundo. El problema, sin embargo, es grave porque dejar a Madero a cargo de la reforma electoral, coordinada por su incondicional Carlos Olson (si no los ha visto juntos, haga de cuenta a Pinky y Cerebro), es como dejar al ratón cuidando el queso.

    De Gustavo Madero se ha dicho que es faccioso, revanchista, sectario, mezquino, mediocre, ambicioso, traidor, irresponsable, desleal, oportunista, egoísta y corrupto. Lo interesante es que esta pintoresca descripción la hizo el Gobernador Corral. En efecto, en uno de sus editoriales se lamentaba del espíritu de facción que había invadido al PAN bajo la dirigencia del chaparrín, de la dinámica revanchista y sectaria inaugurada por él y lamentaba la mezquina faceta de su mediocridad y desbordada ambición.2

    En una carta abierta dirigida a Gustavo Madero, el entonces Senador Corral habló de la traición maderista a sus promesas de campaña, alentada por un impulso irresponsable y desleal; y destacó la deshonra de su propia palabra, la desmemoria de su compromiso, el provecho oportunista de sus silencios y el gesto inédito de egoísmo.3

    En una entrevista dada el 9 de julio de 2015, Corral, con todas sus letras, acusó a Madero de ser cómplice de corrupción.4 Días más tarde, el 24 de julio, volvió a la carga para afirmar que al PAN no había que rescatarlo de las manos de Madero, sino de las de Peña (Nieto).5

   Con esos antecedentes, ¿cómo se explica que se pretenda dejar la reforma a cargo de ese sujeto? A Madero no se le puede confiar ni una bolsa de pan ¿En qué cabeza cabe que los votos por venir se los empiecen a repartir como canicas, con reglas a modo, entre esos dos? ¿No entienden que lo único que van a lograr por esa vía de la simulación es exacerbar los ánimos, poner las peras a 25 y terminar a las trompadas? Porque así va terminar ese asunto, a moquetazos.

    Es así porque, seguro, los panistas no se van a dejar. No es justo que les limiten su derecho a elegir con el argumento falaz de que los partidos políticos “son de los ciudadanos”, pues los ciudadanos ya tienen mecanismos que les permiten elegir candidatos ciudadanos: los independientes; y quienes desde hace años decidieron unirse a un partido es porque en él encontraron comunidad de ideales, de pensamientos, de creencias y convicciones. Es injusto que restrinjan ese derecho adquirido a lo largo de años de militancia y pongan en riesgo procesos internos con el argumento contundente de una torta y un refresco. Ya sabemos de qué es capaz el artífice y principal operador/beneficiario de la reforma, lo dijo el propio Gobernador.

    En fin, mientras tanto…

Cupertino que hace trampas
y hartos dengues pa´ciscar al Pichicuás.
Pichicuás que se lo poncha,
Cupertino que hace concha
y no le quiere pagar.
“Mis canicas me las pagas”;
y que empiezan las trompadas…
¡Ay, mamá, qué feo es jugar!

Mi Pichicuás: de a devis nunca juegues.
Mi Pichicuás: de a mentis es mejor”...

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Luis Villegas Montes.

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1 https://www.youtube.com/watch?v=kg7lMPbtSJc
2 Titulado “El espíritu de la facción”, publicado el 17 de enero 17 de 2015.
3 Publicada el 20 de enero de 2015.
4 Visible en el sitio de Internet: https://pagina24.com.mx/local/2015/07/09/el-consorcio-de-madero-es-complice-de-la-corrupcion-del-gobierno-federal-javier-corral/
5 Visible en el sitio de Internet: http://www.javiercorral.org/?p=34593


 

“EL PADRINO” Y LA REFORMA ELECTORAL O “LO DIJE YO PRIMERO”.

Topo Gigio El Padrino

   Como solía decir mi tocayo, Topollillo:1Lo dije yo primero, lo dije yo primero”.

   Ya está aquí el aviso formal de la reforma electoral en puerta: elecciones primarias y doble vuelta; y sí, también como lo escribí yo, viene rampante, ampulosa, furibunda, tóxica, falaz e inconstitucional.

    La reforma, como algunas sopas, tiene peros. Peros de forma y peros de fondo.

   El pero de forma, evidente por superlativo, por grandote e inocultable, es que el operador estrella del bodrio es Carlos Olson San Vicente —ejecutor político de toda la vida de Gustavo Madero, uno de los principales (no el más importante, ni el más adelantado, ni el que tenga mayores posibilidades) contendientes para la gubernatura el año que entra—. Carlos Olson, Senador suplente, empleado de gobierno, mano derecha, brazo izquierdo, dedo chiquito, ojo en la nuca, del Madero, es quien se ocupa, entretelones, de “hacerle la cama” a los adversarios políticos de su patrón hacia el interior del PAN.

   Intentota reformista que por más que se la pretenda vestir con grandilocuentes ropajes, no es más que una estratagema gansteril de la peor ralea, pues lo cierto es que al resto de las fuerzas políticas del Estado se les está haciendo una “oferta que no podrán rechazar”, como lo es, deshacerse de la única candidatura que, hoy por hoy, tiene visos de verosimilitud y capacidad para derrotar a quien le pongan en frente, la de Maru Campos. Lo demás es puro cuento o, para seguir citando a El Padrino, no es un asunto personal, “son solo negocios” (y de esos temas, Madero y su pandilla saben un buen).

   Los peros de fondo se pueden resumir en un solo enunciado: la propuesta es inconstitucional por los cuatro costados.

   Respecto a la segunda vuelta, la Constitución General, en su artículo 116, fracción IV, inciso a), así como el artículo 25, número 1, de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales señalan expresamente que las elecciones locales ordinarias “se celebrarán el primer domingo de junio del año que corresponda”; y san se acabó. El mandato es diáfano, expreso, literal; y de acuerdo al artículo 5 de la misma Ley, su interpretación se debe hacer conforme a un criterio gramatical.

   Más grave, es que pretenda subvertirse la naturaleza del sistema electoral en el Estado al abrogar de facto el régimen de partidos ya que ignora el mandato de la Constitución federal que, en su artículo 41, fracción I, establece en sus párrafos tercero y cuarto que los partidos políticos son entidades públicas susceptibles de autogobernarse y que los partidos nacionales tendrán derecho a participar en las elecciones de las entidades federativas; de tal modo que al establecerse, en una Ley local, una serie de reglas que violentan el régimen interno de partidos regulados por la ley nacional, se desconoce en forma flagrante esa normativa en perjuicio del citado autogobierno.

    La reforma, ni duda cabe, va a prosperar. Al PAN literalmente lo tienen en la bolsa y sus diputados no se han negado a cumplirle ninguno de sus caprichos al capo di tutti capi. El resto, partidos y legisladores, como ya dije, es un asunto de trámite entre mercachifles; se conocen, se han tratado, se han hecho favores mutuos; y aunque ellos saben que no hay amigos en el trabajo, su amistad “está fundada en los negocios” y aquí está en juego el año que entra.

    No obstante, como en el beisbol, esto no se acaba hasta que se acaba.

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Luis Villegas Montes.

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1 En italiano, ratón se dice “Topo” y "Gigio" es un modo hipocorístico de “Luigi”, (“Luis”, también en italiano).

LEÓN.

León y yo

    Se murió León.

   Sí, como me ocurre seguido, concluida la reflexión de la semana pasada, me enteré de la muerte de Leo y ya ni quise, ni pude, mandarla.

   León tenía muchos años enfermo; así es la vida, por una u otra razón se nos van acumulando los achaques y, unos más y otros menos, terminamos en un suplicio a veces merecido, a veces no.

   Sin desear incurrir en la obviedad, atribuida al Filósofo de Güemez, aquella de que “se está muriendo gente que no se había muerto antes”, lo cierto es que sí. Me imagino que son cosas de la edad. De un tiempo a la fecha, las personas que recién conozco son menores que yo y, muchas, son de la edad de mis hijos o incluso menores; por eso ahora se muere mucha gente que conozco y resiento su partida como un agravio personal.

  ¡Ah! Pero con León me dolió más.

   A León lo conocí hace la friolera de cuarenta años. No éramos jóvenes, muchos menos adolescentes; bien mirado, éramos casi niños; sin embargo, a su lado, me estrené en la desmesurada jactancia de creerme hombre. Con León a mi lado le di el primer trago a una cerveza, con él bebí mi primer “caballito” de tequila y aprendí a fumar.

   Con León compartí la primera canción arrasadora; esa que cree uno —ingenuo, a los quince años—, que es capaz de mellarle el alma cuando no lo prepara a uno ni siquiera para el primer beso, menos para el primer amor, a cuyo efecto entramos con pie firme a una cantina de barrio, bajo la benigna mirada del cantinero, simulando contar con dieciocho años (yo) que no aparentaba ni dieciséis.

  Me acuerdo de unas pretendientas originarias de ese típico, y lindo, rincón de la provincia mexicana que es Hidalgo del Parral (el que entendió, entendió), con quienes manteníamos fragorosa correspondencia; y a quienes una de tantas veces —intuíamos a Sabina, me imagino—, les escribimos una carta en diez pliegos que decía, literalmente: “h o l a; y a d i ó s”.

   Me acuerdo también de aquella vez cuando se reventó el cable del clutch de la Brasilia de la mamá de León —por lo que la dejó estacionada a un costado del ISSSTE— y se la pedimos prestada (sin avisarle) y fuimos a dar a Guerrero, en pleno invierno y con un frío que pelaba, haciendo los “cambios” con el auxilio de un alambre, a buscar a una enamorada que resultó que no estaba allá sino aquí.

   O de aquella otra, en que duramos perdidos para nuestras familias una larga semana, escondidos en la casa de unos primos de él. El día que nos descubrieron, sus tíos nos pusieron en el camión sin miramientos —ni consideración para con nuestros ardores amatorios— y nos encargaron con el chófer.

   O de la multitud de tardes que transcurrieron en los ahora desaparecidos billares “Señorial”, situados en la Aldama, donde jugué infructuosamente miles de partidas de billar pues no aprendí ni “j”.

   O la vez que nos íbamos a adentrar en plena sierra de ride, apenas con cien pesos en la bolsa y una caja de galletas de animalitos.

   O las decenas de cartas que, émulo de Cyrano, escribí para él a fin de entregársela a la Roxane de turno.

   O de… no, no hay manera de que recuerde cada momento, porque se me iría la vida en ello.

   Descanse en paz, León, por primera vez en muchos años. Que el hálito de ese ramo de flores que encargué para su ataúd suban hasta allá donde él esté y le lleven estos recuerdos, y otros, y bendiciones, y un abrazo fraterno, como alguno de aquellos que nos dimos tantos años ha, cuando celebrábamos —entre carcajadas, humo de cigarrillos y tragos de tequila— la vida por venir.

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ÓSCAR CHÁVEZ.

  oscar-chavez-muere-cantante-anosSe fue uno de los grandes.

   Hace algunos años escribí estas líneas: “A mí me gusta mucho Óscar Chávez. Enemigo de conciertos multitudinarios, he estado en muy pocos, dos o tres, quizá. Sin embargo, a don Óscar lo he visto varias veces, la última, hace dos o tres años, en el Auditorio Nacional. Intérprete de canciones sabrosas, alegres, reflexivas, melancólicas y otras más, muchas, entrañables, como ‘Lágrimas Negras’, ‘Macondo’ o ‘Por ti’ -la que invariablemente me recuerda a mi mamá para quien, según su propio dicho, es una de sus canciones preferidas-, Óscar Chávez me parece un referente para abordar el tema de hoy. En una de sus canciones, ‘La Calaca Flaca’ -no necesariamente de las más célebres-, canta:

[…]Tukutuku tikitaka que recanija calaca 
Ay viene otro presidente a sonarnos la matraca 
Viene prometiendo mucho, pero dará pura…tukutuku tikitaka’”.1

   Anda por ahí un montón de  gente que sabe de lo que hablo. Me subía yo en mi camioneta colorada y era Óscar Chávez y no parar. ¿Cuántas veces crucé la ciudad al festivo sonido de “Macondo”? No lo sé. Sólo sé de esa ternura de vértigo, en la algarabía de esa suave y melancólica sinfonía de música, de palabras, de imágenes, de recuerdos…

   Era a dale y dale con ese soñar los cien años de Macondo, soñarlos, soñarlos en el aire y percibir la tristeza de Aureliano, refocilarse en la belleza de Remedios, sumirse en las pasiones de Amaranta y pasmarse con los embrujos de Melquíades.

   Las nuevas generaciones no sabrán de qué hablo y muchos de aquella otra que me tocó vivir a plenitud apenas recordarán esas letras. A Lola —les comentaba—, la recuerdo porque en las tertulias era frecuente que pidiera, o cantara, esa “por ti” que clava sus dientecillos en el alma y nos recuerda cómo, a veces, la ternura se niega con uno, la amargura nos sigue (o la seguimos), se vuelve uno loco de celos o se revuelven contra uno sus anhelos.

   Sí, se fue Óscar Chávez y es hora de recordar esa “La Calaca Flaca” —de la que ya les hablaba también— porque esta vez no pudo escapársele y sí, acabó, como hemos de terminar todos, por estirar la pata.

Mucho cuidado señores,
porque la muerte anda lista,
en el Panteón de Dolores
ya nos tiene una pocita,
para los compositores
y uno que otro periodista.

Licenciados y doctores,
todos están en la lista

Tuku tuku tiki taka
Qué recanija Calaca,
cuando menos lo pensamos
nos hace estirar la pata;
yo me le escapé una vez,
pero por poco y me atrapa”.

   Descanse en paz Óscar Chávez y vayan con él una plegaria y un agradecimiento infinitos porque para mí fue una fuente de placer y de regocijo, difíciles de describir, pues puso a mi alcance una imagen, una metáfora, un sentimiento, cuando más falta me hacían; y que de otro modo no habría podido expresar porque, a veces, nos es que falten (o sobren) las palabras, es sólo que se agolpan y no hallan cómo o por dónde salir y necesita venir un taumaturgo a alumbrarles el camino.

  Vaya con Dios don Óscar y confío en que nos veamos luego —no pronto, que conste—, pero sí uno de estos días, total.

   Contácteme a través de mi correo electrónico o sígame en los medios que gentilmente me publican, en Facebook o también en mi blog: https://unareflexionpersonal.wordpress.com/

Luis Villegas Montes.

luvimo6608@gmail.comluvimo6614@hotmail.com

1 Escúchela en la siguiente dirección: http://www.youtube.com/watch?v=I7HFUx93_fo
2 Escúchela en la siguiente dirección: https://www.youtube.com/watch?v=dwaat7C451o

Carta a Lola

Reunión Lola, Luis, Adolfo y yo e IrlandaMamá:

   Conste que lo de “mamá” es porque a ti no te gusta eso de “Lola”. Total, ¿quién lo iba a decir?, a la vejez viruelas y henos aquí, comunicándonos por carta.

   Me imagino que tampoco estarás muy de acuerdo en que haga públicas estas líneas (te conozco), pero ni modo, te aguantas (me conoces). Habrá alguien allá afuera, uno solo aunque sea, que caiga en la cuenta de lo indispensable que es estar comunicado, a través del medio que sea, con los seres queridos y hacerles saber, por cualquier vía, que el mundo no se acaba mientras dure esa cosa que además de la fuerza de gravedad ayuda a que se mueva: el amor. Y el amor, Lola, se nutre de la frecuentación desinteresada, de palabras dulces, de pequeños gestos.

   Pues bien, con ésta ya irían varias semanas de no vernos (nos vimos hoy y te veías estupenda en tus bssbss años); y por cierto, hoy cumpleaños Irlanda, la hija mayor de Luis, a quien le llamé y no me respondió, pero desde aquí le mando un abrazo inmenso.

   Como bien sabes, parece que el mundo se está cayendo a pedazos. Tú no te das cuenta, me imagino —guardadita ahí donde estás—, pero, créemelo, estás mejor ahí: llevando lo que muchos quisiéramos en esta hora: una vida normal. Literalmente, madre, el mundo sin ti es un desmadre.

   Las novedades, visto el alcance y la naturaleza de la crisis, son más bien pocas; y esas pocas son malas. La única buena noticia, creo, es que el idiota de Andrés Manuel, el Presidente de la República, cada día cae más en las encuestas —iba a describirlo como “viejito” pero pues como que el horno no está para bollos y no es cosa de que te vayas a dar por aludida—.

   La idea de esta carta fue de Patricia. Me dijo que la última vez que se vieron te pusiste muy contenta. Yo, la verdad, no había ido porque se supone que sólo puede ir un familiar por persona —y eso desde afuerita— y tú ya sabes que la más responsable de nosotros dos es ella. Así que sin esa posibilidad de vernos, pues éste era el mejor medio de hacerte saber que estando acá, de algún modo extraño tan cerca pero tan lejos, te pienso.

   Confío en que estés bien y que, más temprano que tarde, estemos en posibilidades de regresar a la Cervecería. Tú no te das cuenta, pero cuando vamos a otros sitios te limitas a comer poco y mal. En cambio, en la Cerve, no te paran los ojos y le das unos recortones de miedo a cuanto incauto se cruza por tu camino; y, a veces, hasta un vasito de cerveza bebes. Espero que pronto estemos de vuelta oyendo esa estridencia, que tan gorda te cae, a la que no sé quién le llamó “música”. Me refiero, obvio, a la banda.

   Acá, todo tranquilo. No te preocupes, como tú, todo mundo encerrado, por lo menos la gente sensata. Claro, hay personas que por sus ocupaciones no tienen alternativas; nuestras mejores intenciones para ellos y sus seres queridos. Que esta crisis termine pronto y de la mejor manera para ellos y sus familias.

   No quiero fatigarte. La carta es breve y está escrita con letra grande para que la leas sin dificultad. Espero que estés bien y que, ya saliendo de este relajo, podamos convivir como lo veníamos haciendo: entre semana en tu casa, que te aguarda, y los domingos, en algún lugar donde puedas comerte ese caldito que siempre pides, aunque al final le entres a las costillitas o a la carne asada sin remilgos.

   Tu hijo que te quiere, siempre, mucho,

Luis.

P.D. Periódicamente te voy a estar escribiendo. Besos.

2a. carta abierta a Jorge Espinoza

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JORGE ALBERTO ESPINOZA CORTÉS,

CONSEJERO JURÍDICO DEL ESTADO.

PRESENTE.

Consejero:

   No, no, no, ¡no! No vayas a pensar que la presente está destinada a replicar tus dichos de hace semanas en respuesta a mi primera misiva. Lo cierto es que no vale la pena; sobre el particular, resulta aplicable aquel viejo y conocido refrán —diría El Chapulín Colorado—: a chillidos de marrano, oídos de matancero (por cierto, sería de desear que no te vayas a hacer el bi-pass, como el otro; y si sí, que no sea a cuenta del Erario).

   Lo tiros van por otro lado.

   Resulta que hace como tres meses, el Gobernador consideró que antes de legislar sobre una segunda vuelta, los diputados deberían considerar la aplicación de las elecciones primarias para definir candidaturas;1 lo que no sería destacable de no ser porque hace unas tres semanas, el Diputado Fernando Álvarez Monje, Coordinador del PAN, estuvo en el programa del buen amigo Juan Enrique donde, entre otras barbaridades, y a pregunta expresa, comentó que: “cada vez que hay elección, se… se habla de una reforma electoral; yo diría que son adecuaciones a la Ley Electoral, hay dos asuntos interesantes, de fondo, que tienen qué ver con: la segunda vuelta que, está ahí planteada; y una que ANUNCIÓ EL GOBERNADOR, que ya la había planteado pero… como que la retomó; vamos a ver si llega al Congreso, de… las primarias; las elecciones primarias, una elección primaria, en una sola jornada electoral, en un solo día, para todos los partidos, […]”.2 Sin embargo, ni el COVID-19 los detuvo. En mala hora, en un intento de albazo al mejor estilo priísta en vez de quedarse tranquilos, el Secretario de Gobierno anunció con todas sus letras: “Analizan Estado y diputados apoyo económico por COVID-19, reforma electoral después: Mesta”.3

   No hay modo, de veras, de que una persona con dos dedos de frente —aunque sea diputado—, pueda estimar el esbozo de esa reforma (la segunda vuelta y las elecciones primarias) como meras “adecuaciones a la Ley Electoral”; no señor; se trata de dos propuestas taimadas, bárbaras por regresivas, que vienen a subvertir la naturaleza del sistema electoral en el Estado de Chihuahua, a abrogar de facto el régimen de partidos, a confrontarlo con el marco constitucional imperante en México; y a desconocer y contrariar los Estatutos de Acción Nacional.

   Jorge —por vi’a tuya, Jorgito—, no puedes permitir ese despropósito. Es necesario que te emplees a fondo; que uses toda tu fuerza moral (ya sabemos que lo jurídico no es tu fuerte) para impedir que vuelvan a hacer el ridículo.

   Otra vez —y otra vez sin manzanas—, te explico: las dos propuestas, por donde se les mire, son inconstitucionales pues requieren de reformar el marco nacional; y no sólo yo opino así: “El presidente del IEE, Arturo Meraz, comentó que para la aplicación de la propuesta de segunda vuelva y elecciones primarias, es necesario aplicar reformas al marco jurídico del Sistema Nacional Electoral”.4

   Estimar que pueden prosperar es de un pendejismo superlativo, una memez, un alucine, una quimera de opio, un sueño guajiro, pues; cuyo único propósito sería replicar el modelo que alguna vez tratara de poner de moda un emperador romano (Calígula) —perdón por esta segunda clase forzada de historia—, quien quiso hacer Cónsul a su… caballo (tu entiendes, ¿verdad?).

   Ronda por ahí (acompaño el anteproyecto a la presente), un documento suscrito por el titular del Poder Ejecutivo y su otrora Secretario General de Gobierno (¡otro!), el ínclito, benemérito, Licenciado y Maestro, don Sergio César Alejandro Jáuregui Robles, el cual prevé, entre otras estupideces, las siguientes:

  1. Un artículo 21, fracción I, de la Constitución local, que establece el derecho de la ciudadanía a “votar en las elecciones generales y primarias”;5
  2. Un artículo 20, número 2), de la Ley Electoral que señala: “El Instituto Estatal Electoral podrá ajustar los plazos establecidos en esta Ley”;
  3. Un artículo 64, fracción 1), inciso ff), de la misma Ley, que establece una serie de atribuciones al Consejo Estatal, que prácticamente duplica los proceso electorales;
  4. Un artículo 96, número 5), inciso a), que establece que la convocatoria al procedimiento interno de selección de precandidatos deberá contener al menos, “la posibilidad de que participen ciudadanos no militantes del partido político correspondiente”;6
  5. Un artículo 100 Quáter, número 2), que ordena que para poder participar en las elecciones primarias, “los partidos políticos deberán postular, por lo menos, dos precandidatos”;7 y agrega: “a excepción de las elecciones de miembros de ayuntamiento de los municipios dispuestos en el artículo 17, fracciones III y IV, del Código Municipal”;8 y
  6. En el mismo artículo 100 Quáter, número 4), se dispone que ningún ciudadano que participe o haya participado en un proceso de selección interna de precandidatos “podrá aspirar a candidatura independiente, dentro del mismo proceso electoral”.

   Afirmo que la pretendida reforma es taimada por aleve, por traicionera; en efecto, la inclusión de las elecciones primarias en el marco constitucional se pretende hacer por la vía de añadir dos palabras al transcrito artículo 21: la conjunción copulativa “y” y el adjetivo “primarias”, haciéndolo parecer un asunto menor, inocente casi; empero la reforma secundaria implica la reforma de decenas de artículos, basta con leer el artículo segundo del proyecto de Decreto para darse cuenta de ello. Lo grave de este asunto es que mediante dicho subterfugio (trampa) se pretende evitar la discusión de los detalles finos que la propuesta encierra pues la reforma constitucional obligaría a una votación calificada; en tanto que el chilar y huerta que intenta proponerse por la vía de la reforma legal, sólo requiere una mayoría simple.

   Destaco que la propuesta es bárbara por regresiva, pues incrementaría de manera sustancial el costo del proceso electoral cuando la tendencia general es reducirlo. En efecto, prueba de ello es el citado artículo 64; así, al sobrecargar a los órganos electorales de responsabilidades LÓGICAMENTE DEBERÁ INCREMENTAR SU COSTE DE OPERACIÓN; LO QUE ES NATURAL PUES PRÁCTICAMENTE SE DUPLICA EL NÚMERO DE PROCESOS ELECTORALES, lo cual va a contracorriente de la dinámica reformista de los últimos años.

   Más grave, es que la Iniciativa subvierte la naturaleza del sistema electoral en el Estado al abrogar de facto el régimen de partidos ya que desconoce el mandato constitucional que, en su artículo 41, fracción I, establece en sus párrafos tercero y cuarto que los partidos políticos son entidades públicas susceptibles de autogobernarse y que los partidos nacionales tendrán derecho a participar en las elecciones de las entidades federativas; de tal modo que al establecerse, en una Ley local una serie de reglas que violentan el régimen interno de partidos regulados por la ley nacional, se desconoce esa normativa en perjuicio del citado autogobierno. A ese respecto, es necesario tomar en cuenta las tesis VIII/2005, obligatoria, de rubro: “ESTATUTOS DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS. EL CONTROL DE SU CONSTITUCIONALIDAD Y LEGALIDAD DEBE ARMONIZAR EL DERECHO DE ASOCIACIÓN DE LOS CIUDADANOS Y LA LIBERTAD DE AUTOORGANIZACIÓN DE LOS INSTITUTOS POLÍTICOS” la tesis del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, Año 5, Número 10, de rubro: “DOCUMENTOS BÁSICOS DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS. SUS MODIFICACIONES RIGEN SU VIDA INTERNA DESDE SU APROBACIÓN POR EL ÓRGANO PARTIDISTA CORRESPONDIENTE”. De tal suerte que pretender imponer de manera heterónoma, los mecanismos internos de elección de los partidos, por encima del régimen vigente, e incluso, establecer obligaciones o prohibiciones que atacan su autogobierno, constituye un exceso intolerable.

   En efecto, resulta una locura y repugna al sentido común pretender obligar a que participen ciudadanos no militantes del partido político correspondiente en sus procesos internos; así como la obligación de que por fuerza deban postular por lo menos dos precandidatos por cada cargo; para luego distinguir sin ningún fundamento jurídico y en contra de los principios de igualdad y seguridad jurídicas, entre municipios “grandes” y “chiquitos” (pues eso es lo que hace el citado artículo 17 del Código Municipal).

   La prohibición para que los ciudadanos que hayan participado en un proceso interno puedan aspirar a una candidatura independiente dentro del mismo proceso violenta los derechos político-electorales del ciudadano; al igual que la pretensión  de que el IEE pueda “ajustar los plazos” establecidos en la Ley sin enlistar parámetros o supuestos aplicables al caso, así nomás, a lo güey.

   Precisamente por esas razones, el proyecto es inconstitucional pues violenta los artículos 41 de la Carta Magna; 22 y 25 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos; y 16 y 23 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos; así como las leyes General de Partidos Políticos y General de Instituciones y Procedimientos Electorales, entre otras previsiones.

   Finalmente, la traición al PAN se consuma desde el momento en que la propuesta toda, en su conjunto, confronta, derogándolo de facto, el régimen jurídico aprobado por los órganos partidistas para la selección de sus candidatos; entre ellos, la posibilidad de elegir candidatos sin contienda interna. De hecho, es de llamar la atención QUE EL TITULAR DEL EJECUTIVO ACTUAL HAYA SIDO DESIGNADO POR ESE MÉTODO, lo que no debería resultar, entonces, bajo su óptica, un mecanismo inservible para la selección de candidaturas ¿o sí?

   Por lo que hace a la segunda vuelta, aunque el mencionado proyecto de Iniciativa no lo contempla, lo cierto es que el citado Diputado Álvarez Monje, en la referida entrevista, la menciona. Al respecto, lo menos que puede decirse es que resulta inconstitucional; el artículo 25, número 1, de la la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales señala que las elecciones locales ordinarias “se celebrarán el primer domingo de junio del año que corresponda”; y tan tán. El mandato es claro, expreso, literal; y de acuerdo al artículo 5 de la misma Ley, su interpretación se debe hacer conforme a un criterio gramatical; o dicho de otro modo: no andarle buscando tres pies al gato.

   Termino, Jorge: sabemos a ciencia cierta que esta Legislatura ha actuado en el pasado con una abyección digna de mejores causas y una incompetencia difícil de rebasar; sin embargo, es preciso no brindarle a sus integrantes la posibilidad de que se superen a sí mismos y proceder, nosotros, con espíritu cristiano; o lo que es lo mismo: no dejarlos caer en la tentación. Aunque su ignorancia merezca un monumento (mismo que debería contar con algunas estatuillas para honrar el analfabetismo funcional de buena parte de sus asesores, cuya incompetencia ya se convirtió en hábito) no es dable concederle la oportunidad de celebrar la reforma electoral en ciernes a dedo alzado y bajo la célebre consigna del “sí se pudo”, “sí se pudo”, tan cara para algunos legisladores, cuya experiencia, formación o inteligencia no dan para más.

   Actuar con responsabilidad puede ser doloroso y en los tiempos que corren —donde el capricho, el autoritarismo, el abuso y la represión campean por sus fueros—  hasta ocasión de peligro; sin embargo, resulta necesario hacerlo, es más, me atrevo a decir que resulta indispensable. Al déspota no se le vence más que enfrentándolo y a la estupidez exhibiéndola.

   Por lo demás, de nuevo, te reto a ventilar y a discutir públicamente, cuando quieras y donde quieras, la supuesta constitucionalidad de las elecciones primarias y la segunda vuelta, propuestas por tu patrón.

Sin más por el momento, también de nuevo, saludos cordiales

Luis Villegas Montes.

1 Artículo de Pedro Fierro Serna titulado: “Pide Corral considerar elecciones primarias para gobernador”, publicado el 8 de enero de 2020, por el medio digital tiempo.com; visible en el sitio de Internet: http://www.tiempo.com.mx/noticia/javier_corral_pide_considerar_primero_elecciones_primarias_segunda_vuelta_chihuahua/
2 Ver: https://www.facebook.com/JuanEnriqueLopezAguirrenolecambie/videos/1295730630612434/). Énfasis añadido.
3 Artículo de la redacción titulado, publicado el 2 de abril de 2020; visible en el sitio de Internet: http://www.omnia.com.mx/noticia/138508/analizan-estado-y-diputados-apoyo-economico-por-covid-19-reforma-electoral-despu
4 Artículo de Daniela González Estrada titulado: “Para primarias y 2da vuelta hay que modificar marco federal: IEE”, publicado el 13 de marzo de 2020, visible en el sitio de Internet: http://www.tiempo.com.mx/noticia/javier_corral_pide_considerar_primero_elecciones_primarias_segunda_vuelta_chihuahua/
5 Énfasis añadido.
6 Énfasis añadido.
7 Énfasis añadido.
8 Énfasis añadido.