Propuesta de carta de AMLO a Donald Trump

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Sr. Donald John Trump.

Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica.

Presente.

Dear Donald:

   Semanas atrás, en uso de las facultades metaconstitucionales que la Constitución no me otorga, como Presidente de la República, remití una misiva a Felipe VI, Rey de España, y otra al Papa Francisco, pidiéndoles disculpas por los abusos de la Conquista. En esas estaba, cuando alguien me recordó el asunto de las relaciones México-Estados Unidos.

   Antes de continuar, le ofrezco a Usted, señor Presidente, mis más sentidas disculpas porque esta carta esté escrita en español; ello ocurre de ese modo, primero, porque orgullosamente ese es mi idioma; y segundo, porque no sé otro —aunque bien podría agregar una tercera: no estoy muy convencido de la calidad de las traducciones—.

   Continúo: ciertamente, hace un mes, más o menos, aseguré que nuestra comunicación es tan buena que por el momento no respondería ‘a ningún comentario del mandatario norteamericano, a fin de no ‘testerear’ la relación’;[1] sin embargo, por cómo están las cosas (the oven is not for buns)[2] y en virtud de la lista de reclamos pendientes (posiblemente la semana que entra envíe una misiva al Gobierno de Bélgica exigiéndole disculpas por el asunto de Maximiliano y Carlotita y que nos paguen las balas con que lo fusilamos —pero ese es otro asunto—), no tengo más remedio que remitir la presente.

   Lo anterior visto que, en un recuento breve de nuestra historia patria, sucinto y no muy prolijo —aunque suficiente para legitimar varias disculpas por parte de ustedes—, tenemos: la anexión de Texas, que culminó con la injusta guerra contra nuestro país a mitad del Siglo XIX;[3] el robo de más de la mitad de nuestro territorio, equivalente a dos millones de kilómetros cuadrados, incluidos los yacimientos de oro de la Alta California;3 el exhorto contenido en una circular de 1904, suscrita por su homólogo Teodoro Roosevelt, por la que instruyó a sus embajadas, legaciones y consulados a emplear la voz ‘América’ como sinónimo de ‘Estados Unidos’, con la que se nos despojó de un nombre que era propio de todos por igual;[4] su alevosa intromisión en el golpe de Estado de 1913, contra el Presidente legítimo (él sí), ‘Gustavo Madero’ (sic),[5] o séase la caída de la ‘Tercera Transformación’;[6] el desembarco de los marines en el puerto de Veracruz, en 1914;[7] la famosa, e inútil, ‘Expedición punitiva’ contra Pancho Villa a cargo de Pershing, entre 1916 y 1917;[8] y el tratado de Bucareli.[9]

   Este oprobio reiterado se remonta a las Guerras de Reforma, durante la ‘Segunda Transformación’, cuando los liberales mexicanos a menudo se confabulaban desde Nueva York o Nueva Orleans; por no hablar del apoyo económico y militar estadounidense que resultó crucial para su causa; ¿el precio? Derechos permanentes de paso, intervención y explotación sobre franjas del territorio mexicano, ofrecidos por el insigne Benito Juárez, a través de su testaferro Melchor Ocampo; a Dios gracias la oferta no prosperó, pero años después un secretario de Estado suyo, James Blaine, fue el responsable de conceptualizar lo que él llamó: ‘penetración pacífica’ hacia México, al proponer: la inversión de capitales, la construcción ferroviaria y ‘las reglas de comercio adecuadas’. Con ello inició, en un año tal lejano (1880), la ‘americanización’ de la economía mexicana.[10]

   En este punto, señor Presidente, me parece pertinente recordar las palabras de don Justo Sierra Méndez, quien admiraba al pueblo cuyo centro de gravedad política es el Capitolio (es decir, al suyo); empero, yo tampoco soy de aquellos que ‘se pasan la vida arrodillados ante él, ni de los que siguen alborozados, con pasitos de pigmeo, los pasos de este gigante, que, en otro tiempo, fue el ogro de nuestra historia […] Pertenezco a un pueblo débil, que puede perdonar, pero que no debe olvidar la espantosa injusticia cometida con él hace medio siglo’.[11]

   Sobre esas bases, con todo respeto, lo comino, señor Presidente, a que ofrezca disculpas al pueblo de México y garantice la reparación de los daños, a través de su Gobierno (el mío), por los abusos, atrocidades y despojos, de los que ha sido objeto (el pueblo de México), en casi dos siglos de historia (mexicana).

   Sin más por el momento, a la espera de su apreciable respuesta, quedo puntualmente suyo y reciba un cálido abrazo de mi parte,

Lic. Andrés Manuel López Obrador.

Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.

Posdata. El inventario de la entrega-recepción de Texas, California, Nevada, y Utah, así como las partes correspondientes de Arizona, Colorado, Nuevo México, Wyoming, Oklahoma y Kansas, lo podemos formalizar, vía la Secretaría de Relaciones Exteriores.

Posdata 2. Saludos a Daisy”.

[1] Artículo de Jorge Monroy titulado: “AMLO reitera que no quiere afectar relación con Trump”, publicado el 28 de febrero de 2019, por el periódico El Economista.
[2] El horno no está para bollos.
[3] Artículo de  Judith Amador Tello titulado: “Del Tratado de Guadalupe Hidalgo al TLCAN”, publicado el 17 de febrero de 2018, por el semanario Proceso. Pág. 496. Pp. 
3 ULLA ORTIZ, Berta. “Historia diplomática” en revista Historia Mexicana, vol. 15, no. 4, abril-junio, 1966). El Colegio de México. México. Pp. 495-530. Pág. 496.
[4] KRAUZE. Enrique. “Looked at Them” in Falling behind. Francis Fukuyama (editor). Oxford. University press. USA. 2010.
[5] Literalmente así lo dijo en el minuto 48 con 06 segundos de su conferencia matutina; visible en el sitio: https://www.youtube.com/watch?v=bsguReBJcz8&feature=youtu.be, consultado el 26 de marzo de 2019 a las 21.00 hrs.
[6] Ver: ALTAMIRANO, Graziella. “Minutos que cambiaron la historia: Pedro Lascurain y la Decena Trágica” en revista BiCentenario, no.19. Pp. 40-47.
[7] Ver: Secretaría de Marina-Armada. La invasión a Veracruz de 1914 enfoques multidisciplinarios la invasión a Veracruz de 1914 enfoques multidisciplinarios. Secretaría de Marina-Armada de México. México. 2015.
[8] Como dato curioso, quede el registro de Columbus celebrándolo 100 años después. Artículo de José Juan de Ávila titulado: “Columbus revive el mito de ‘Pancho Villa’”, publicado el 09 de marzo de 2016, por el periódico El Universal.
[9] Artículo de Luz Aurora Sánchez Zamora, titulado: “¿Por qué México no produce tecnología?; visible en el sitio: https://revista-aletheia.ieu.edu.mx/documentos/A_opinion/2018/8_Agosto/Art_Op_5.pdf, consultado el 26 de marzo de 2019 a las 21.15 hrs.
[10] HERRERA, Octavio y SANTA CRUZ, Arturo. Historia de las relaciones internacionales de México, 1821-2010. Volumen 1 América del Norte. Mercedes de Vega (Coord.). Secretaria de Relaciones Exteriores. México. 2011. Pág. 170.
[11] Cámara de Diputados. Muro De Honor del Salón de Plenos de la H. Cámara de Diputados. Letras de Oro. Justo Sierra Méndez. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión. México. 2006. Pág. 13.

 

PROGRAMADOS PARA CONQUISTAR EL MUNDO… O PERDER PESO.

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   Yo había decidido que no quería estudiar más. Se vale estar cansado.

   Luego de concluir el doctorado en Derecho Judicial (en un ratito más mi buen amigo Juan Enrique López, el “Lengua de Hacha”, va a poder decirme “doitor” con pleno derecho) vino Luisa a sonsacarme —y Angy a convencerme— y me metí a la Especialidad en Mediación y Gestión de Conflictos que se imparte en el INFORAJ. Uno de los argumentos torales que empleó la segunda para persuadirme fue la calidad del proyecto (docentes, plan de estudios, etc.) y la verdad es que no se equivocó. Al día de hoy he concluido cuatro módulos (estamos a la mitad del quinto) y, sin excepción, debo decir que ha sido una sorpresa grata en extremo y sin ningún fallo.

   No obstante, este fin de semana para mí fue excepcional; panista desde siempre, por convicción, de primera línea de batalla, panista con uñas y dientes —que más de una vez afilé a costa de algún correligionario (pero esa es otra historia)—, el de Programación neurolingüística (PNL) es un tema de sobra conocido. Recuerdo un malévolo artículo escrito años atrás: “Su formación empresarial [la de Pancho Barrio] y su vocación por la literatura novedosa de supermercado lo hicieron caer en la moda de la programación neurolinguística -una variante retorcida de la superación personal- que luego quiso hacerles llegar a todos sus burócratas. El resultado fue de caricatura, porque los empleados estatales -aseguran ellos- aprendieron a levitar y a usar -como Kalimán- el poder de la mente”.1 Para mal, con esa impresión me quedé.

   Hasta el viernes.

   Resulta que el módulo de PNL, a cargo de la maestra Araceli Viezcas, fue toda una revelación.

   Más allá de comprar el discurso (me da penita empezar con esas cosas a mis 52), lo cierto es que me sedujo la visión detrás del mismo; de las seis características de lo que se llama la “mente inconsciente” rescato una sola para ilustrar este punto: pensar y hacer son lo mismo. No deseo adentrarme en la mística del planteamiento (recordemos cómo la Biblia nos dice que, en un principio, la tierra estaba desordenada y vacía y “dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz”;2 así, Dios creó la luz sólo con la palabra; dicho de otro modo: hay un milagro en la boca de Dios pues, aparejada al verbo, se haya la existencia de cualquier cosa que él diga) y ni siquiera aludir al énfasis en la capacidad del individuo de creer en algo (para empezar en sí mismo) y obrar en consecuencia; no, me detengo en una noción más modesta pero no por eso menos valiosa: la necesidad de reconocer y apreciar en su justa y extraordinaria medida el milagro de estar vivos.

   En algún momento, la maestra nos invitó a comenzar a transformar nuestra vida a partir de pequeñas cosas que no nos cuesten un gran esfuerzo, como una especie de leve ejercicio calisténico, en ese afán de empezar a doblegar la propia voluntad; y como ejemplo puso, literalmente, la necesidad de dar gracias, al amanecer y al anochecer, por ese prodigio cotidiano de abrir los ojos y “pisar el suelo”. Y sí, ¡Dios mío! ¡Qué maravilla!: “abrir los ojos y pisar el suelo”. En nuestro diario devenir, inmersos en insulsas preocupaciones muchas veces, empezamos a olvidarnos, a desdeñar, ese portento cotidiano de respirar, de ver, de oler, de oír, de caminar… y la obligación inevitable de dar gracias.

   Solo por ese recordatorio, tan vigente, tan bien planteado, tan necesario, ha valido la pena regresar a la escuela y cursar la especialidad, particularmente este módulo.

   Debo decir, por otro lado, que alentado un poco por ese espíritu de mantenerse vivo merced a una actitud positiva, me metí a estudiar francés; confío en que después de ese mágico vigésimo primer día (fin de la tercera semana) y la práctica constante me libere de mis miedos y este yo mío —tan necio en un montón de cosas— se ponga flojito y cooperando en este asunto. ¡Merci pour tout, mon Dieu!

   Contácteme a través de mi correo electrónico o sígame en los medios que gentilmente me publican, en Facebook o también en mi blog: https://unareflexionpersonal.wordpress.com/

Luis Villegas Montes.

luvimo6608@gmail.comluvimo6614@hotmail.com 

1 Artículo titulado: “Hechos históricos de Chihuahua”; visible en la siguiente dirección electrónica: http://hechos-historicos-chihuahua.blogspot.com/2013/12/, consultado el 23 de marzo de 2019 a las 23.25 hrs.
2 Génesis 1:3. Reina-Valera 1960.

 

Borges infinito.

Borges esencial

   A Jorge Luis Borges lo leí por primera vez ¿qué hará?, ¿cosa de 30 años más o menos?, y decidí que no me gustaba. Venía yo de una serie de desencuentros con la literatura latinoamericana y los lugares comunes que la pueblan; los cuales, sintetizo, en que son pocos quienes logran salir del terruño para adentrarse en la inmensidad del mundo. ¿Qué estaría yo pensando? Misterio. Mi ofuscación me llevó al extremo absurdo de situarlo en el mismo rasero de todos los demás.

   Pues bien, con Borges me pasó lo que con Rubén Darío —quien tampoco me gustaba años ha—: me mató. Me encantó su prosa, me conmovió su estilo, me maravilló su cultura y me sacudieron su lucidez y profundidad.

   Andaba yo por ahí de patita de perro y hallé una edición singular de su obra1 y ahí nomás la compré y me puse a leer, y a lamentarme, de mi incultura e ignorancia. Borges es genial.

   Lo es en más de un sentido. La memoria prodigiosa, por ejemplo; o la cultura enciclopédica, cuando no había artilugios como el internet, que azora por su vastedad. Aunque existen en él temas recurrentes, los gauchos, los judíos, la Argentina, entre otros, Borges es universal; o, mejor dicho, utiliza como excusa para una reflexión de ese tipo (cósmica), cualquier elemento que le brinda la ocasión y va de Pascal a Coleridge —o de las pampas a Berkeley— sin sobresaltos ni asomos de fatiga.

   No he terminado de leer el volumen, es solo que no quise esperarme a hacerlo para invitarlo a Usted, lector, lectora, a emprender esta lectura de provecho, no sin antes hacerle unas cuantas recomendaciones: la primera, es que vaya con tiento con su poesía, puede ser que le ocurra lo que a mí, no me gustó tanto; la segunda, respecto de los ensayos, deléitese con su lectura hasta donde el cuerpo aguante pues, por sesudos e ingeniosos, pudieran resultarle un poco fastidiosos (a mí no me lo parecieron, que conste); y tercera, si debe elegir, quédese con los relatos cortos.

   La última afirmación me lleva de la mano a la siguiente. En general, Borges tiene el mérito de la escritura breve: “La opción de la brevedad es un rasgo esencial de la escritura borgesiana”; escribe Graciela Tomassini y es verdad.2 Pues bien, le reitero, puesto a elegir, opte por Ficciones, Artificios y, sí (¡ay!), El Aleph.

   No he terminado de leer la recopilación, repito, y el tomito ya parece chicharrón. El viernes, Perla, una querida amiga, miró con asombro las páginas dobladas donde subrayo los párrafos o las ideas más seductores a mi juicio; pienso en estas dos: “Dijo Tennyson que si pudiéramos comprender una sola flor sabríamos quiénes somos y qué es el mundo. Tal vez quiso decir que no hay hecho, por humilde que sea, que no implique la historia universal y su infinita concatenación de efectos y causas”; una página después agrega: “según la doctrina idealista, los verbos vivir y soñar son rigurosamente sinónimos”.3

   Por eso también digo que Borges, más allá del poeta, del ensayista, del literato, es un filósofo; un pensador enorme en quienes resuenan ecos de algunas de las mentes más privilegiadas del planeta.

   Por cierto, recordando la imbecilidad de AMLO y sus consultas patito, sería bueno que tomara en cuenta —o le leyeran o le explicaran—, lo que dijo el bardo ilustre de la democracia: “es una superstición muy difundida, un abuso de la estadística”.4 Afirmación que me lleva, ¡cómo no!, a recordar una anécdota del escritor: debatían Borges y un joven sobre literatura y otros temas, cuando este le dice: “Y bueno, en política no vamos a estar de acuerdo, maestro, porque yo soy peronista”; a lo que el primero respondió: “¿Cómo qué no? Yo también soy ciego”.5

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Luis Villegas Montes.

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1 BORGES, Jorge Luis et al. Borges esencial. Editado por la Real Academia Española en asociación con otras academias (mexicana, colombiana, ecuatoriana, etc.). Alfaguara. 2017. Portugal.

2 TOMASSINI, Graciela. “Borges: la opción por la brevedad” en Borges esencial. Editado por la Real Academia Española en asociación con otras academias. Alfaguara. 2017. Portugal. Pág. XCIX.

3 BORGES, Jorge Luis. “El zahir” en Borges esencial. Op. cit. Págs. 200 y 201.

4 Artículo titulado: “Frases ingeniosas de Jorge Luis Borges”; visible en la siguiente dirección electrónica: http://frasesinteresantes.blogspot.com/2007/09/frases-ingeniosas-de-jorge-luis-borges.html, consultado el 18 de marzo de 2019 a las 10.45 hrs.

5 Idem.

DICTADURA DURA.

4a. transformación nazi

   Hace casi 30 años, corría el año de 1990, Octavio Paz organizó un encuentro denominado: “La experiencia de la libertad”. En él ocurrió algo memorable por imprevisto; el tema, se suponía, debía girar sobre Europa del Este, pero el escritor Mario Vargas Llosa afirmó categórico: “Yo no creo que se pueda exonerar a México de esa tradición de dictaduras latinoamericanas”.

   Sin respiro, el novelista se siguió de corrido: “México es la dictadura perfecta. La dictadura perfecta no es el comunismo. No es la URSS. No es Fidel Castro. La dictadura perfecta es México”; “México es la dictadura camuflada… tiene las características de la dictadura: la permanencia, no de un hombre, pero sí de un partido. Y de un partido que es inamovible”; “concede espacio para la crítica en la medida en que esa crítica le sirve”; “suprime por todos los medios, incluso los peores, aquella crítica que de alguna manera pone en peligro su permanencia”; y remató: “Una dictadura además, que ha creado una retórica que la justifica, una retórica de izquierda, y que para desarrollarla, a lo largo de su historia reclutó muy eficientemente a los intelectuales, a la inteligencia”.

   Deslumbrado —tal vez tomado por sorpresa (al igual que el anfitrión, quien no esperaba esa retahíla)— Enrique Krauze respondería agradeciéndole al Premio Nobel su “intervención valiente” y haciendo uso de una jitanjáfora sobre la “dictablanda” mexicana. Ipso facto, Paz tomó la palabra para intentar una sesuda rectificación que, como todas en esas circunstancias, se perdió en el eco rumboso de lo afirmado por el novelista y el historiador.

   Recuerdo el incidente por dos cosas: la verdad que encierran esas palabras y su incómoda vigencia, su actualidad recalcitrante.

   En efecto, el PRI fue un sistema hegemónico (Paz) el cual —haciendo uso de la licencia del artista y sin quitarle un ápice a la verdad— puede describirse como “la dictadura perfecta” o una “dictablanda”, porque partía de premisa de un partido encarnado en un hombre, que concedía espacio para la crítica en la medida en que le fuera útil, suprimía por todos los medios aquella que de algún modo pusiera en riesgo su permanencia, se apoyaba en una retórica de izquierda justificadora de cualquier exabrupto y que reclutó intelectuales “a modo”.

   Con MORENA en el poder —y con Andrés Manuel a la cabeza— asistimos al espectáculo de un Partido con idénticas aspiraciones y mañas; baste recordar, por su inmediatez, el asunto de la denuncia que presentará el Gobierno Lopezobradorista en contra de los productores de la serie Populismo en América.2

   Con este gesto, la libertad de expresión en México se pone en jaque; no existe argumento jurídico, político ni ético, que la justifique; máxime que se apoya en una visión completamente auténtica: “Los líderes populistas suelen presentarse como redentores de los humildes, enfrentado a las élites políticas y económicas que supuestamente no ven lo que el pueblo pide o necesita, pero ¿qué ocurre cuando este líder redentor proviene del partido privilegiado, al cual perteneció durante años, y que ahora pretende aniquilar?”;3 así empieza el capítulo que se le dedica a AMLO en la serie. No hay una sola sílaba que no sea cierta; sin embargo, pese a la evidencia abrumadora, al hecho y al dato históricos, el Gobierno va con todo a enfrentar a quienes osan difundir una visión u opinión que no coinciden con las suyas.

  ¿Intelectuales cooptados? Baste recordar los nombres —otrora emblemáticos, actualmente en el estercolero de la reflexión crítica— de Paco Ignacio Taibo II o de Elena Poniatowska.

   A las mentiras repetidas hasta el hartazgo, los proyectos megalómanos, las decisiones económicas fallidas, las consultas selectivas, la imposición de amigos y allegados, debemos sumar ahora la persecución sistemática de quienes no piensan como él. Sin los frenos y contrapesos de una estructura partidista consolidada, López Obrador se encuentra desatado: ése es el signo de la Cuarta Transformación: una dictadura dura.

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Luis Villegas Montes.

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1 Artículo titulado: “El PRI y la “Dictablanda”. Un Encuentro entre Vargas Llosa, Krauze, Paz y México”, publicado el 28 de diciembre de 2012; visible en la siguiente dirección electrónica: https://lacolumnamx.wordpress.com/2012/12/28/el-pri-y-la-dictablanda-un-encuentro-entre-vargas-llosa-krauze-paz-y-mexico/, consultado el 16 de marzo de 2019 a las 06.50 hrs.

2 Artículo de la redacción titulado: “Gobierno de AMLO denunciará a presuntos responsables de serie 'Populismo en América'”, publicado el 14 de marzo de 2019, por el periódico El Financiero.

3 Visible en la siguiente dirección electrónica: https://www.nacion321.com/ciudadanos/video-este-es-el-documental-del-que-amlo-hablo-en-la-mananera, consultado el 16 de marzo de 2019 a las 07.30 hrs.