LA INVOLUCIÓN DE 2018. 1.ª DE DOS PARTES.

Colage 3

         En innumerables ocasiones he escrito que dos de mis retoños, Adolfo y María, se hallan estudiando fuera de aquí; a reserva de que no falte quién los considere traidores a la patria, o poco menos (dijo AMLO en una de sus conferencias mañaneras que “hay unos que estudian hasta en universidades del extranjero, son hasta doctores, y van a allá a aprender malas mañas […] Me recuerda a la novela de Mario Puzo, de El Padrino, mandaba a sus hijos a estudiar a escuelas del extranjero1), lo cierto es que creo que el apoyo comprometido, el soporte responsable, es la palanca del crecimiento (de los individuos y de las sociedades).

    Mantener a los hijos, o a una sociedad, cautivos, sujetos a la tutela de “el que manda”, bajo cualquier lógica u óptica de poder, merma a futuro cualquier posibilidad de desarrollo de ese individuo, entiéndase persona o sociedad.

         Por eso cuando mis hijos manifestaron su deseo, y su aptitud, para echarse a volar, no me quedó más remedio que insuflarles viento en las alas y con mi bendición y mi sostén incondicionales, verlos irse. Eso hice porque en eso creo.

   De este modo, con ese ánimo, leo el periódico, veo las noticias, y no me queda más remedio que concluir: ¿cuál es el mejor chiste del 2018? ¡El Presupuesto de Egresos 2019 (PEF 2019)! Lo veo y, no lo puedo evitar, estallo en carcajadas: ¡el bufón que engañó a treinta millones de incautos!

   Lo que es peor, lo continúa haciendo con total impunidad; para todos esos que votaron por AMLO ahí les va su primera probadita de realidad (por si no han querido ver las previas): el PEF 2019 incrementa el pago del servicio de la deuda pública en casi un 20% al ascender de 726 mil 800 millones de pesos a 609 mil 311 millones;2 por otro lado, no baja la gasolina, el país no crecerá un 4% (como lo prometió en campaña), no contempla la reducción del IVA del 16% al 8% en la zona fronteriza y tampoco la del 30% al 20% de ISR; y por cierto, de las secretarías que incrementan de manera sustancial su ingreso, se halla la de la SEDENA (entiéndase Ejército, Marina y Fuerza Aérea) con un 15.6%.3 Llamarlo “potenciales instrumentos de represión” ya se me hace mucho, la verdad, pero eso son.

   Sin embargo, hablando de ajustes a dependencias y entidades es de llamar la atención que emplee a conveniencia el PEF2019 como “palo” o “papalote”: a unos les recortan las alas y a otros les crecen: a los órganos con autonomía constitucional y a los otros dos poderes les reducen el presupuesto sin remilgos, al INAI, órgano garante del derecho de acceso a la información, le quitan casi 500 millones de pesos; a la CNDH, encargadas de proteger los derechos humanos, 62 millones; y al INE, 8 mil millones; mientras que al Congreso de la Unión le disminuyen un 20% y a la Suprema Corte de Justicia de la Nación un 16%.4

   En tanto, extrañamente, a la Oficina de Presidencia sólo le rebajan un 12%; pero (y éste es un “pero” de proporciones gigantescas) las partidas de comunicación social —entiéndase publicidad oficial— no sólo no se reducen, ¡sino que se aumentan en un desmesurado 39%!,5  precisamente cuando el gobierno anterior fue tan atacado por el excesivo uso de recursos en espacios publicitarios; y no sólo eso, sino que AMLO había prometido, en el 29 de los 50 puntos que anunció para la austeridad de su administración sexenal, reducir “en 50 por ciento el gasto de publicidad del gobierno”.6 ¡Ah, pillín!

Continuará…

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Luis Villegas Montes.

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1 Rueda de prensa celebrada en Palacio Nacional el 10 de diciembre de 2018, por el Presidente Andrés Manuel López Obrador; visible en el sitio: https://lopezobrador.org.mx/2018/12/10/version-estenografica-de-la-conferencia-de-prensa-matutina-del-presidente-andres-manuel-lopez-obrador/, consultado el 16 de diciembre de 2018 a las 20.00 hrs.
2 Artículo de Roberto Garduño y Néstor Jiménez  titulado: “Crece en 6% Presupuesto de 2019: Esquivel”, publicado el 13 de septiembre de 2018 por el periódico La Jornada.
3 Artículo de Armando Ríos Píter titulado: “Presupuesto 2019”, publicado el 17 de diciembre de 2018 por el periódico Excélsior.
4 Artículo de Mariana Gómez del Campo titulado: “Presupuesto 2019, ¿quiénes ganan y quiénes pierden?”, publicado el 16 de diciembre de 2018 por el periódico Publimetro.
5 Ibídem.
6 Artículo de Álvaro Delgado titulado: “AMLO: Despilfarro en medios, ominoso continuismo”, publicado el 20 de julio de 2018 por el semanario Proceso.

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EL GATOPARDISMO DE AMLO.

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   En la entrega anterior, afirmé que: “Otro de los rasgos sin desaparecer es el autoritarismo de quien detenta el poder y la obsequiosa obsesión de complacerlo de parte de quienes rodean al mandamás de turno”.

  Como suele ocurrir en este país desde hace decenios, no faltó el obsesionado obsequioso que empezó a retobar de mis dichos, en gratuita defensa de AMLO, pretendiendo descalificarlos con exabruptos y, para variar, sin argumentos.

   Ejemplos manifiestos de esto que digo —que se está gobernando desde las gónadas del ínclito— abundan; van dos, ejemplares, por su ejemplaridad: el 21 de noviembre de 2018, la entonces futura titular de Energía, Rocío Nahle, declaró muy oronda que el Gobierno acataría el resultado de la consulta sobre la refinería;1 quince días antes, AMLO reiteró que “respetaría” el resultado.2 Lo que no dijeron ninguno de los dos, es que los trabajos habían comenzado muchos meses antes. Octavio Romero, futuro Director de PEMEX, expresamente declaró el 8 de septiembre que ya habían iniciado “con los trabajos de la refinería”;3 y esta no era una golondrina pretendiendo “hacer verano”: a dos meses y medio del arranque del nuevo gobierno, distintos medios de comunicación dieron cuenta de que en Tabasco ya habían comenzado los trabajos para echarla a andar y —sin licitaciones ni estorbos— se había contratado a una empresa para limpiar el terreno “donde se realizará la construcción”.4

   Otro tanto pude afirmarse del “Tren Maya”; cuya consulta fue completamente ociosa pues la decisión de ponerlo en marcha estaba tomada desde hacía meses, cuando iniciaron los trabajos “formales” entre el gobierno de Quintana Roo y el entonces virtual Director de FONATUR;5 por no hablar de que hay quienes afirman que la ideota (“idea” no es) tiene más de dos años de existir: “Tren Maya lleva más de dos años de trabajo: Jiménez Pons”.6

   ¿A qué, pues, tanta parafernalia auscultativa si las decisiones ya estaban tomadas? Autoritarismo a secas, como en los mejores tiempos del priato cuando el Presidente en turno preguntaba qué horas eran y al unísono, una banda de borreguiles jilgueros le respondía: “las que Usted mande, señor Presidente”.

   Pensar que éste es el primer gobierno de izquierda es una estupidez porque presidentitos con ínfulas leninistas ha habido varios: Cárdenas y Echeverría, entre otros, y los resultados de su gestión han sido desastrosos: uno llevó a la depauperación del campo, entre otras desgracias mayúsculas;7 y el otro, al arranque de una sucesión de crisis económicas que terminaron de hundir al País.8

   El problema es, pues, no sólo que sexagenarios nostálgicos, con AMLO a la cabeza, ansíen las glorias del pasado cuando el Partido lo dominaba todo —y dentro del Partido, el señor Presidente—, ni las aspiraciones de la cosa esa, Yeidckol Polevnsky, a quien al mejor estilo de los soviets le aterra la clase media,9 no; el problema es que asistimos impávidos al colapso de las instituciones y por ignorancia, desidia o mala fe, “dejamos ser” a ese monstruo en ciernes, sin querer ver que se trata sólo de una absurda regresión.

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[1] Artículo de NOTIMEX con el título: “Gobierno acatará resultado de consulta de refinería: Nahle”, publicado el 21 de noviembre de 2018, por el periódico Excélsior.
2 Artículo de la redacción con el título: “Se va a respetar el resultado de la consulta: AMLO”, publicado el 28 de noviembre de 2018, por el periódico TabascoHoy.
3 Artículo de la redacción con el título: “Ya iniciamos los trabajos de la refinería: Octavio Romero”, publicado el 08 de septiembre de 2018, por el periódico TabascoHoy.
4Artículo de la redacción con el título: “Pemex ya inició trabajos para construir nueva refinería en Tabasco”, publicado el 16 de septiembre de 2018, por el medio electrónico BajoPalabra, en la siguiente dirección: https://bajopalabra.com.mx/pemex-ya-inicio-trabajos-para-construir-nueva-refineria-en-tabasco, consultado el 10 de diciembre de 2018 a las 17.00 hrs.
5Artículo de la redacción con el título: “Equipo de AMLO y Q. Roo inician trabajos para el Tren Maya”, publicado el 30 de julio de 2018, por el medio electrónico SIPSE, en la siguiente dirección: https://sipse.com/cancun/tren-maya-inicia-trabajos-formales-quintana-roo-ruta-inversion-proyectos-gobierno-305910.html, consultado el 10 de diciembre de 2018 a las 17.30 hrs.
6 Artículo de Alejandro de la Rosa con el título: “Tren Maya lleva más de dos años de trabajo: Jiménez Pons”, publicado el 08 de noviembre de 2018, por el periódico El Economista.
7 Columna de Francisco Martín Moreno con el título: “¿Lázaro Cárdenas? ¡Destructor de la economía!”, publicado el 05 de agosto de 2018, por el periódico El Universal.
8 Texto: “Transición del Estado Benefactor, neoliberalismo y globalización 1970-2000. La crisis generalizada del Estado corporativo durante los gobiernos de Luis Echeverría, José López Portillo y Miguel de la Madrid”; visible en el sitio: https://portalacademico.cch.unam.mx/repositorio-de-sitios/historico-social/historia-de-mexico-2/HMII/EcheverriaSocios.pdf, consultado el 10 de diciembre de 2018 a las 17.45 hrs.
9 Visible en el sitio: https://www.economiahoy.mx/nacional-eAm-mx/noticias/9563701/12/18/Cuando-gente-sale-la-pobreza-se-le-olvida-quien-los-saco-recrimina-Polevnsky-.html, consultado el 9 de diciembre de 2018 a las 20.00 hrs.

La 4.ª transformación y la carabina de Ambrosio.

Colage

    Hay un tufo de autocomplacencia en el gobierno entrante que asquea.

   Me explico: no se trata de que Andrés Manuel López Obrador señale con maniática precisión los fallos, reales o imaginarios, de sus adversarios políticos —o de la oposición entera en su conjunto— ni de que carezca de razón cuando realiza el desalentador diagnóstico del estado de la Patria; podría tener razón; es sólo que, en el proceso, se olvida de que él fue parte de ese sistema del que ahora se lamenta tan amargamente, al igual que la inmensa mayoría de los cambiacapas que ahora le ensalzan con singular entusiasmo.

   Martí Batres (en el nombre mamón lleva la penitencia), Tatiana Clouthier (oportuna tránsfuga del panismo) o Esteban Moctezuma, Porfirio Muñoz Ledo o Manuel Bartlett, epítomes del priísmo recalcitrante del que tanto se duele el prócer en ciernes son ejemplos inmejorables de lo ridículo que resulta hablar de una 4.ª Transformación de la República; más aún, quien le haya instalado esa idea loca en su cabecita de algodón es un imbécil o un cínico (no quiero ni pensar que haya sido ocurrencia suya).

   Hablar de una 4.ª Transformación de la República es pretender, en los hechos, que hubo otras tres: que la Independencia, en efecto, liberó a México, para que no volviera a ocurrir jamás, del influjo extraño de una potencia extranjera que lo tenía sometido; que la Reforma consolidó la transformación social mexicana a partir de la transición de la estructura política entre liberales y conservadores o el clero y el régimen seglar; y que la Revolución, consiguió poner freno o de plano eliminar la brutal desigualdad entre las clases más prósperas y las más débiles, económicamente hablando.

   Quien haya leído con atención dos o tres libros serios de historia de México, sin las estridencias populistas alentadas desde el priato, sabrá que desde antes de Juárez, concomitante a Juárez y después de él, los Estados Unidos de Norteamérica vinieron a sustituir, centuplicados los excesos y abusos, a la Corona Española; que la Iglesia Católica ha sostenido en el transcurso de los siglos (ahí está la rebelión Cristera que no me dejará mentir) su hegemonía, pero hace mucho dejó de detentar poder político alguno; y que la inequidad y la pobreza recalcitrantes, a lo largo y ancho de la República, desde sus más tiernos orígenes independientes, han transcurrido inmutables hasta nuestros días: había pobres con Juárez, los había con Madero, continuaron antes y después de Cárdenas, y aunque más numerosos, los pobres de ahora son los mismos pobres del PRI anterior y posterior a Andrés Manuel.

   Por cierto, preocupa la actitud imbécil de la líder de MORENA, ese engendro llamado “Yeidckol Polevnsky”, quien sin sonrojos afirmó de manera pública y categórica: “Cuando sacas a gente de la pobreza y llegan a clase media, se les olvida de dónde vienen”; y reiteró: “La gente piensa como vive […] se les olvida de dónde vienen y quién los sacó”. ¿Sacas a la gente de la pobreza? ¿A la clase media se les olvida de dónde vienen? ¿A la gente se le olvida quién los sacó de la pobreza? Que alguien explique esa aberración: ¿No sale la gente de la pobreza merced a su trabajo, a su esfuerzo? ¿Hay que mantener a la gente pobre?1

   Como sea, a donde quiero llegar con el título que encabeza estos párrafos es que hablar o pretender una 4.ª transformación de la República es desconocer, en lo más mínimo, la historia de este adolorido país; no ha habido transformación alguna; en mil años de historia, con los aztecas incluso, las clases privilegiadas eran clases privilegiadas y de ahí hasta abajo, donde el grueso de la población vivía penurias y estrecheces sin cuento; poco cambió durante la Colonia; y en los 200 años de historia de México “independiente”, el adjetivo no es sino un risible modo de autodefinirnos.

   Otro de los rasgos sin desaparecer es el autoritarismo de quien detenta el poder y la obsequiosa obsesión de complacerlo de parte de quienes rodean al mandamás de turno; pretender que los males de México, que se remontan a 200 años, es posible remediarlos en un sexenio por un solo individuo —exactamente lo que está ocurriendo— no es más que la repetición de la película que los mexicanos hemos visto desde hace décadas; con la variante de que, esta vez, a los protagonistas parece que los sacaron de la tumba para el remake. Quien no pueda ver esa simple verdad es más tonto de lo que no piensa.

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[1] Visible en el sitio: https://www.economiahoy.mx/nacional-eAm-mx/noticias/9563701/12/18/Cuando-gente-sale-la-pobreza-se-le-olvida-quien-los-saco-recrimina-Polevnsky-.html, consultado el 9 de diciembre de 2018 a las 20.00 hrs.

Al agua patos. 2.ª de 2 partes.

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    El hermanito huérfano, pues, lo constituye el primer tomo de la serie: “El problema de los tres cuerpos”1 (que en Occidente le sirve de título a la trilogía y cuyo nombre original es: “Memoria del pasado de la Tierra”). Decir que la novela es buena es decir poco: una ma ra vi lla; y eso que no me gustan los relatos de ciencia ficción; me gustó tanto, tanto, que, obvio, me compré el tercero: “El fin de la muerte”;2 tarde se me hacía de empezar con el segundo tomo que ya obraba en mi poder: “El bosque oscuro”.3

   Fenómeno editorial en su país, su autor, Liu Cixin, ha ganado el premio Hugo 2015 a la mejor novela de ciencia ficción; se ha hecho acreedor, en ocho ocasiones, al premio Galaxy; y fue ganador, también, del Nebulosa. El primer libro de la trilogía inicia en China, en el año de 1967, en el apogeo de la Revolución Cultural; en otra línea temporal, al parecer inconexa y que se da en el presente, autoridades de todo el Mundo enfrentan una masiva y misteriosa ola de suicidios de científicos dedicados a la investigación… y ya no le  sigo porque luego me tupen. Allá por diciembre, si no tiene nada mejor que hacer, regálese un libro o mejor estos tres.

   Claro que si se quiere achicharrar los ojitos y de veras leer una de las mejores novelas que he leído en los últimos tiempos, puede seguirse de largo con un volumen de 1002 páginas. Cuando leí la crítica que, a su aparición, dijo de ella: “Mágica como Cien años de soledad, intensa como La casa de los espíritus, monumental como Ana Karenina”, incrédulo pensé: “ya, ya, ya, que sea menos”; pues no; estaba yo total, profunda, absoluta, definitiva y festivamente equivocado. La novela en efecto es lúcida, vívida, intensa (casi épica) y tiene, ¡cómo no!, un leve toque de magia.

   En este momento, mis autores consagrados se están recorriendo —Almudena se ve muy oronda, como que sabe quién es ella— para hacerle un huequito a Nino Haratischwili, joven escritora alemana de origen georgiano, autora de “La octava vida (para Brilka)”;4 y que narra los pormenores de una familia georgiana que padece los horrores de la Revolución de Octubre, de la Segunda Guerra Mundial y sus secuelas, con la excusa de relatarnos la vida de distintas mujeres emparentadas entre sí: Stasia, la tatarabuela de la “autora” del relato; Christine, hermana de la primera; Kitty, la tía abuela; Elene, la madre; Daria, la protagonista de la narración; y Brilka, sus sobrina de doce años. El libro es una delicia y, de veras, puede situarse sin sonrojos al lado de “Guerra y Paz” de León Tolstoi; por lo menos en ese rubro que solía afirmar Vladimir Nabokov, célebre autor del clásico “Lolita”: “Cuando se lee a Tolstoi, se lee porque no se puede dejar el libro”;5 otro convencido, como el que esto escribe, de que la amenidad no está reñida con la extensión.

   Para diciembre, me aguardan cinco textos, esos sí en formato electrónico: “El último Tango de Salvador Allende” y “El caso Neruda”, ambos del escritor chileno Roberto Ampuero, y que prometen mucho, como todo lo que he leído de este escritor, embajador de aquella nación en nuestro país hace algunos años: “¿Quién mató a Cristián Kustermann?”,6 “El alemán de Atacama”,7Cita en el Azul Profundo8 y “Halcones de la noche”;9 y tres de un autor de quien no he leído nada pero me mata la curiosidad, Jesús Sánchez Adalid, del que tengo formaditos y en fila: “El Mozárabe”, “El Cautivo” y “La Sublime Puerta”; luego les cuento cómo me fue.

   Con ellos, se supone, retomo en los hechos mis propósitos de enmienda; lo malo… lo malo es que, en ese cielo límpido de firmes determinaciones, acecha la nube negra del Premio TusQuets Editores de Novela 2018, “Nada que no sepas”, de María Tena, e ignoro el porqué, pero creo que me voy a mojar.

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1 CIXIN, Liu. El Problema de los Tres Cuerpos. 6.ª reimpresión. Nova. España. 2018.

2 CIXIN, Liu. El fin de la muerte. Nova. España. 2018.

3 CIXIN, Liu. El bosque oscuro. Nova. España. 2017.

4 Artículo de Daniel Utrilla, con el título: “1.900 razones para leer 'Guerra y Paz'”, publicado el 25 de octubre de 2010 por el periódico El Mundo.

5 Haratischwili, Nino. La octava vida (para Brilka). Alfaguara. 2018.

6 AMPUERO, Roberto. ¿Quién mató a Cristián Kustermann? DEBOLSILLO. México. 2013.

7 AMPUERO, Roberto. El alemán de Atacama. DEBOLSILLO. España. 2012.

8 AMPUERO, Roberto. Cita en el Azul Profundo. DEBOLSILLO. México. 2013.

9 AMPUERO, Roberto. Halcones de la noche. DEBOLSILLO. México. 2013.

Al agua patos. 1.ª de 2 partes.

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    Lo que es la falta de voluntad, Dios mío. Apenas uno o dos meses de que tomé la firme determinación de dejar de comprar libros y ya llevo comprados nueve, esto está como marcador de futbol cuando juega la selección: leídos, ocho; pendientes, dos. Conste que la excusa me llegó de la mano de la más tierna justificación: el Adolfo; en este asunto de hacerle recomendaciones, no puedo darme el lujo de sugerirle lecturas que no hayan pasado antes por mis manos —y por mis ojos— de tal modo que aquí estoy, leyendo.

   Sé que para el lector atento no pasará desapercibido que ocho más dos son diez y no nueve pero es que el décimo me llegó de la mano de la bendita amistad: “El libro vacío”,1 se llama y me lo obsequió una querida amiga a la que, por este medio, aprovecho para confiarle dos cosas: una buena y otra mala; la buena es que el libro me mató; muchas, muchas gracias; me parece una reflexión profunda, pertinente y lúcida (muy) sobre el arte de escribir. La mala es que, por esas mismas razones, no sólo me podía ser útil a mí, sino a mi retoño, así que se lo dejé. Suena feo eso de que regales lo que te regalan, pero no había de otra, prometo recuperarlo a la menor oportunidad, o sea, en dos o tres años; eso, si sobrevive a ese remolino de lecturas e inquietudes que es mi benjamín, en esta etapa de estudiante.

   Otros de los que le dejé, recién comprados, son el último de Santiago Posteguillo: “Yo, Julia” (Premio Planeta 2018).2 El título recuerda, inevitablemente, el delicioso “Yo, Claudio”, de Robert Graves; y hace un énfasis singular en la figura de la esposa de Septimio Severo, primero de la dinastìa Severa en la prolongada historia del Imperio Romano, lo que le da (¡qué horror!) un sospechoso toque feminista a la novela; no viene a cuento narrar, y no lo haré (me resisto), un chascarrillo infame que solía contar Facundo Cabral —ese de que detrás de un hombre siempre hay una gran mujer… y detrás su esposa—, empero pareciera que el autor amenaza con empezar una serie que haga énfasis en cómo, durante los últimos tres mil quinientos años, fueron las féminas, y no los varones, las que estaban ocupadas moviendo el mundo mientras estos se dedicaban a matarse entre sí.

   El segundo es un libro viejito, “Argumentos fabulosos”,3 de Irving Wallace, prolífico y ya muerto escritor estadounidense (“El Hombre”, “La Palabra”, “Los Siete Minutos”, etc.), que nos recuerda que grandes novelas y grandes tramas no tienen  por qué provenir, por fuerza, sólo de la mente del autor; de modo que enlista de manera prolija y amena multitud de casos, aunque destaca unos pocos célebres: Sherlock Holmes, La Dama de las Camelias, Madame Bovary, Robinson Crusoe, entre otros.

   El tercero es el tercero de la —hasta ahora— trilogía de Pérez Reverte que integran “Falcó”, “Eva” y “Sabotaje”4 (conste que los primeros dos los compré antes de adoptar la firme determinciòn de dejar de comprar libros); y el último no lo compré propiamente dicho; fue parte de un botín, cuyos pormenores no viene a cuento narrar en este punto y sólo puedo resumir con esta frase manida: “si ya saben cómo soy, ¿p’a qué me tientan?”. En tanto que el cuarto y el quinto, “La Dama Azul”5 y “600 Libros desde que te conocí”6 los compré en una incursión a Samborn’s más bien sorpresiva y como que no queriendo la cosa, en una tarde-noche de urgencias literarias.

   ¿Qué compré además de Posteguillo, Wallace, Woolf y Strachery, Pérez Reverte y Sierra? “Patria”,7 de Fernando Aramburu, y “El Problema de los Tres Cuerpos”8 de Liu Cixin, este último a la fuerza.

   El primero, recomendadísimo, forma parte de una trilogía que ya veremos cómo funciona; narra los pormenores de la convulsa España en la resoluciòn del arduo problema del nacionalismo recalcitrante que deriva, incluso, en terrorismo (pensemos en ETA); y también se lo dejé al Adolfo porque es, a no dudarlo, una auténtica joya. Bien estructurado, bien pensado y, sobre todo, mejor escrito.

   El segundo…, el segundo hasta pena me da confesarlo pero ahí va: en ese afán mío de incursionar en ciertas obras o autores desconocidos —lo que depara por igual tristezas sin cuento y alegrías irrepetibles—, hace más de un año el muy bestia compré sin percatarme la segunda parte de la trilogìa (otra, la tercera) que integra “El Bosque Oscuro”; guardando polvo en mi biblioteca yacía, pues, esa víctima de mi descuido; como no era cosa de dejarlo huérfano al pobre, le compré a su hermanito.

Continuará…

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[1] VICENS, Josefina. El libro vacío. Ediciones transición. México. 1978.
2 POSTEGUILLO, Santiago. Yo, Julia. Planeta. España. 2018.
3 WALLACE, Irving. Grijalbo. España. 1972.
4 PÈREZ REVERTE, Arturo. Sabotaje. México. 2018.
5 SIERRA, Javier. La dama azul. Planeta. México. 2018.
6 WOOLF, Virginia y STRACHERY, Lytton. 600 libros desde que te conocí. 7 Jus. México. 2017.
7 ARAMBURU, Fernando. Patria. 27.ª edición. TusQuets. España. 2018.
8 CIXIN, Liu. El Problema de los Tres Cuerpos. 6.ª reimpresión. Nova. España. 2018.

HOPLESLI DIVOIDED’UYÚ (3.ª DE 3 PARTES).

ilegal consulta

   Total, empeñado en aprender inglés, me aplico a desgraciarme los ojos viendo series gringas y a sudar la oreja escuchando música; eso sí, ambas con subtítulos; si no amanso el oído ni me quedo ciego, por lo menos quedo listo para ganarme la vida de traductor de textos.

   En esos afanes, quiéralo o no, regreso a las tardes-noches de mi adolescencia. Ahí es cuando constato que sí, la música tiene una particularidad mágica que no comparte siquiera con las palabras. La música es un vehículo que te permite viajar hacia el pasado; es una máquina del tiempo —en alguna otra reflexión lo he dicho— que te transporta a otra época; un olor inasible y poderoso capaz de transformarte en un instante; un sentimiento que empieza a reptar desde el lado izquierdo del plexo solar y va a enraizarse en el pecho. En esos empeños, he dado con un filón de música que no recordaba y sin embargo está ahí: agazapada, en algún lugar de la mente o, mejor dicho, del turbio corazón.

   Así por ejemplo, no sé cómo ni porqué (o sí sé, pero no me da la gana decirlo) rescaté de las telarañas del pasado a Janis Joplin —muerta cuando yo apenas contaba dos años, quien no debió decirme nunca nada, tan distante en todo, en el tiempo, en la distancia—, cuya canción “The Rose” me estremece y me agita. ¿Y cómo no? Si la verdad que canta con esa voz triste es eterna, recordándonos que, muy debajo de la nieve, reposa la semilla que con el amor del sol en la primavera se convertirá en rosa. Y ésa es una certeza que es bueno recordar en cualquier circunstancia, en cualquier tiempo.

   Entonces, resulta que estoy chulo (por supuesto que es una metáfora), dado que esos ardores de juventud que debí padecer hace cosa de treinta años, los empiezo a sufrir de nuevo en una especie de recaída interminable de la mano de Elton John (que ni me gustaba), Hellen Reddy, Christopher Cross y hasta de los Bee Gees, de quienes, si tengo que serles completamente sincero a mis doce lectores (ahí la llevamos muchachos), he de decir que no me habrían entusiasmado tanto ni habría seguido sus pasos con tanto fervor —vestido de traje blanco y camisa negra, por supuesto, como cualquier otro quinceañero que se respetara—, de haber comprendido entonces que la primera estrofa de “Stayin´ Alive” es más bien corrientona y sólo dice: “Bien, podrías decir por mi forma de andar que soy un mujeriego: No hay tiempo para hablar. La música alta y las mujeres calientes”. De haberlo sabido, seguro no me habría lanzado a la pista de luces, bajo la infaltable bola de espejo, a convulsionarme entre esos estertores que llamábamos, con toda la buena fe del mundo, “pasos de baile”, a intentar imitar a John Travolta en Saturday Night Fever.

   Y hablando de corrientadas, para terminar de una buena vez con ese enfadoso asunto de la mentada consulta sobre el AICM, destaco por lo menos tres aspectos grotescos (para no decir imbéciles) del afamado bodrio:

Primero: dijo AMLO en la ya citada rueda de prensa, que nos fuéramos acostumbrando pues de aquí en delante ya no iba a ser cosa de que eligieran “unos cuantos”;[1] si no fuera para echarse a reír sería cosa de echarse a llorar porque la representatividad de la mentada consulta fue ínfima por no decir nula: apenas un millón de electores, de los cuales se decidieron por cancelar el proyecto 760 mil personas, o lo que es lo mismo: 0.6 del total de habitantes del país; y ni siquiera esta cifra, pues algunos votaron dos y hasta tres veces.3

Segundo: El chistecito salió caro por varias razones: la Bolsa mexicana cayó más de 3% luego de dicha conferencia sobre el AICM,4 junto al peso y los bonos del NAIM;5 por no hablar del costo adicional que implicará la infraestructura para hacer más accesible el aeropuerto de Toluca.6

Tercero: AMLO no sólo mintió sobre legalidad del ejercicio, a decir de la Coparmex;7 sino que resultan aterradoras, por decir lo menos, las implicaciones de ese engendro (me refiero a la consulta), pues por ese método, podría orquestar otra consulta “ciudadana” para reelegirse: “Tras la consulta del NAIM, banco suizo asegura que el presidente electo podría usar el mismo método para extender su mandato de 6 años”.8

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Luis Villegas Montes.

luvimo6608@gmail.com, luvimo6614@hotmail.com

1 Nota suscrita con el título “AMLO ANUNCIA OPERACIÓN CONJUNTA DE AICM, TERMINAL DE TOLUCA Y SANTA LUCÍA”; visible en el sitio: https://www.forbes.com.mx/analisis-4-datos-que-desnudan-la-consulta-del-naim/, consultado el 28 de octubre de 2018 a las 19.30 hrs.
2 Nota de la redacción con el título “Análisis | 4 datos que ‘desnudan’ la consulta del NAIM”; visible en el sitio: https://www.forbes.com.mx/analisis-4-datos-que-desnudan-la-consulta-del-naim/, consultado el 2 de noviembre de 2018 a las 13.30 hrs.
3 Artículo de la redacción con el título: “Votan dos y hasta tres veces en consulta sobre NAIM”, publicado el 25 de octubre de 2018, por el periódico Milenio.
4 Artículo de la redacción con el título: “Bolsa mexicana cae más de 3% tras conferencia de AMLO sobre nuevo aeropuerto”, publicado el 29 de octubre de 2018, por el periódico El Financiero.
5 Artículo de Luz Elena Marcos y Cristóbal M. Riojas  con el título: “EL PESO, LA BOLSA MEXICANA Y LOS BONOS DEL NAIM CAEN CON FUERZA”, publicado el 29 de octubre de 2018; visible en el sitio: https://expansion.mx/economia/2018/10/25/la-bolsa-y-peso-mexicanos-la-consulta-sobre-el-naim, consultado el 2 de noviembre de 2018 a las 13.40 hrs.
6 “AMLO ANUNCIA OPERACIÓN CONJUNTA DE AICM, TERMINAL DE TOLUCA Y SANTA LUCÍA”. Ibidem.
7 Nota de la redacción con el título “AMLO nos mintió sobre legalidad de la consulta del aeropuerto: Coparmex”; visible en el sitio: https://www.forbes.com.mx/coparmex-pide-a-amlo-que-no-de-un-paso-al-vacio/, consultado el 2 de noviembre de 2018 a las 13.45 hrs.
8 Nota de la redacción con el título “AMLO podría hacer una consulta ciudadana para reelegirse en unos años”; visible en el sitio: https://laverdadnoticias.com/mexico/AMLO-podria-hacer-una-consulta-ciudadana-para-reelegirse-en-unos-anos-20181029-0094.html, consultado el 2 de noviembre de 2018 a las 13.45 hrs.




(Calaveras a mis hijos y nietas 2018)

Colage calaveras

Dos años ya, vuela el tiempo,

desde la primera vez;

2018 y —comprendo—

nos reta, pues va el envés.

Para Mafer (a) “La Pelona”.

Ya llegó y se fue María,

regresó a estudiar allá,

en China la niña mía

otro rato se estará.

Ni tarda ni perezosa,

La Calaca la siguió:

¿a dónde vas niña hermosa,

aquí quien manda soy yo”.

Así se dijo La Parca,

que ya’iba tras de sus huesos:

ya tengo lista la barca

ni te devanes los sesos,

esta vez ya no te escapas

así me ofrezcas mil pesos,

se me traslapen los mapas

o me prometas tus besos”.

La Muerte estaba muy lista

p’a agarrarla de los pelos;

tiene melena de artista

Y yo pelona ¡qué celos!

Pero ‘ora sí no se escapa,

la agarro bien de la nuca,

llega un diablo y bien la rapa,

luego me hago una peluca”.

Feliz estaba pensando,

lo chula que se iba’ver

cómo se iba a andar paseando,

con los caireles de Fer.

Lo que no sabía la boba,

es que Mafer se rapó;

la buscó como una loba,

mas no la reconoció.

‘Ora anda La Muerte triste

y enojada hasta con Dios;

su suerte ya no resiste:

¡pelonas andan las dos!

Para Luis.

Llegó Luis de donde andaba,

de Colombia recaló;

La Muerte no lo encontraba,

la culpa no tengo yo”.

Así contesta el infame,

a la enojada huesuda:

De verdá que ya no ma…nche,

esa actitud no le ayuda”.

Aquí estoy, ¿p’a qué me quiere?”,

continúa él con el retobo:

¿qué no ve que así me hiere…

y se me quema el adobo?”.

¿P’os dónde más iba a estar,

el condenado chamaco?

Atareado en cocinar,

tragando taco tras taco.

Cocinando el muy ladino,

le dijo al mirarla entrar:

espera y échate un vino,

ya mero voy a acabar”.

Primero le sirve a Luisa,

casi no le gusta nada;

por más que le ofrece o guisa

es poco lo que le agrada.

Con Sofi sí no batalla,

se parece mucho a él:

se alimenta, ríe y se calla,

aunque la cargue Luzbel.

La Muerte sigue esperando,

se bebió ya tres botellas;

Abraham sigue cocinando:

tacos, bifes y paellas.

Cuando ya por fin acaba

de yantar con tanto exceso,

La Flaca nomás gritaba:

Sírveme otra sin receso”.

No me los puedo llevar”,

piensa La Muerte con calma,

no se puede ni parar,

ya no puede ni con su alma.

Luis confiado se concentra,

igual que Luisa y Sofía;

ya llegará el año que entra,

si La Calaca porfía.

Para Adolfo.

Adolfo se fue a Pamplona,

La Muerte lo anda buscando:

Ya conozco a esa persona

y cómo me está burlando;

ya dos años que lo busco,

nomás no lo ando encontrando;

pareciera que es muy chusco

p’a mí que se está pasando”.

Así rumiaba su pena,

La Muerte gris y gallarda,

del desayuno a la cena,

mientras al Adolfo aguarda.

Por su parte el aludido,

ni suda ni se acongoja,

estudia, escribe —anda “ido”—

o lee lo que se le antoja.

La Parca ya desespera,

no sabe dónde buscar,

del campus, si dentro o fuera,

dónde diablos fue a parar.

Pesquisa en la biblioteca,

en los patios de recreo,

incluso en la discoteca:

¿p’os ‘onde está? No lo veo”.

¿’Ora ya no está Camila,

de Netflix se está olvidando,

¿en qué pierde éste su día?

¿O se las gasta paseando?”.

En eso piensa La Flaca,

medita con desconsuelo,

sentada en una butaca,

con “los humos” por el suelo.

Por fin se cansa La Muerte

y regresa a su terruño;

luego tendré mejor suerte”;

se dice y aprieta un puño.

De veras, ¿dónde está Adolfo

y por qué nunca está en casa?

¿Es que se vive de golfo?

¿O qué demonio le pasa?

Sin hacerse de delito,

engaña de forma tosca,

con su cara de angelito,

que no mata ni una mosca.

Ocurre que en las mañanas,

temprano se va a buscar,

desde rusas a italianas,

muchachas qué conquistar.